El taller de C40 busca compartir herramientas para crear zonas de aire limpio; Guadalajara puso como referencia su programa Zona AIRE, iniciado en 2024.
Guadalajara reúne desde el 27 y hasta el 29 de octubre a representantes de ciudades de América Latina, África y Asia para intercambiar experiencias y desarrollar estrategias contra la contaminación del aire. El encuentro busca que los gobiernos locales utilicen datos y planes técnicos para impulsar zonas de aire limpio, una medida que la capital de Jalisco comenzó a implementar en 2024 con el programa Zona AIRE.
El Taller de Medidas para el Aire Limpio de C40 Cities convoca a funcionarios de ciudades como Buenos Aires, Bogotá, Lima, Adís Abeba, Johannesburgo, Quezon City y Bengaluru. Durante tres días, los participantes trabajan en herramientas para diseñar proyectos, conseguir respaldo institucional y avanzar hacia medidas que reduzcan las emisiones contaminantes.
La reunión coloca a Guadalajara como sede de un intercambio internacional sobre calidad del aire, pero también abre la discusión sobre los retos que enfrenta la ciudad para reducir la contaminación que afecta a quienes viven, trabajan y se desplazan por la Zona Metropolitana.
De acuerdo con las cifras citadas por C40 y el informe State of Global Air 2025, la contaminación atmosférica provocó 7.9 millones de muertes en el mundo durante 2023. La organización también advierte que las ciudades del Sur Global enfrentan una carga desproporcionada de este problema, asociado con fuentes como el transporte, la industria y los incendios forestales.
Mario Silva, jefe de la Oficina Ejecutiva del Gobierno de Guadalajara, señaló que los gobiernos municipales se encuentran en una posición clave para responder a la crisis climática y destacó la importancia de mantener objetivos de largo plazo, así como de colaborar con redes internacionales como C40.
El funcionario también mencionó iniciativas locales como la Vía RecreActiva, que reúne en promedio a más de 160 mil personas cada domingo, y Bien de Noche, actividad que, según el Gobierno municipal, ha atraído a más de un millón y medio de visitantes al Centro Histórico.
Estas actividades promueven el uso del espacio público y alternativas de convivencia, aunque sus cifras de participación no permiten por sí solas medir cuánto han disminuido las emisiones contaminantes. Para evaluar sus efectos en la calidad del aire se requieren indicadores específicos de emisiones y mediciones ambientales.
Zona AIRE, el antecedente de Guadalajara
La ciudad puso en marcha en 2024 la primera Zona de Aire Limpio de México, denominada Zona AIRE, de acuerdo con el comunicado municipal. Esta iniciativa forma parte de los esfuerzos que Guadalajara busca compartir con otras ciudades durante el taller.
La creación de zonas de aire limpio implica establecer medidas para reducir la exposición a contaminantes y promover cambios en actividades que generan emisiones. Para que estas intervenciones tengan resultados medibles, es necesario definir objetivos, identificar las fuentes de contaminación, dar seguimiento a los indicadores y evaluar los cambios a lo largo del tiempo.
En el comunicado difundido con motivo del encuentro, el Gobierno municipal no detalla qué contaminantes específicos se han reducido desde la puesta en marcha de Zona AIRE, cuáles son los resultados de las mediciones antes y después de su implementación ni qué metas cuantificables se han alcanzado. Tampoco presenta un calendario actualizado de nuevas acciones.
Estos datos serían relevantes para conocer el impacto del programa en la salud de la población y distinguir entre las actividades de sensibilización, las medidas de movilidad y las reducciones efectivas de contaminantes.
Cristina Argudo, subdirectora regional para América Latina de C40 Cities, afirmó que las acciones de los gobiernos locales pueden contribuir no solo a reducir emisiones, sino también a mejorar la salud pública, la equidad, los espacios públicos y la resiliencia económica.
Argudo añadió que distintas ciudades latinoamericanas están avanzando en planes de acción climática, monitoreo de la calidad del aire y electrificación y ampliación del transporte público.
La contaminación, un desafío de salud pública
La calidad del aire tiene implicaciones que van más allá de la visibilidad o de las molestias que puede provocar la exposición al humo y al polvo. La contaminación atmosférica está relacionada con enfermedades respiratorias y cardiovasculares y representa un desafío para los sistemas de salud.
C40 señala que, de las 30 ciudades con el aire más peligroso dentro de su red, todas salvo una se encuentran en el Sur Global. La organización estima que en esas ciudades se registran alrededor de 393 mil muertes prematuras al año, casi cinco millones de años de vida perdidos y costos económicos por 504 mil millones de dólares.
Estas cifras corresponden al conjunto de ciudades referido por C40 y no deben interpretarse como un balance exclusivo de Guadalajara o de Jalisco.
En el caso de la capital jalisciense, conocer el alcance del problema requiere observar las mediciones de contaminantes, las fuentes de emisión y las diferencias entre zonas de la ciudad. El transporte, la actividad industrial y otras fuentes urbanas pueden contribuir a la contaminación, pero su peso relativo debe establecerse con datos locales.
Por ello, además de promover proyectos y compartir experiencias, uno de los desafíos para los gobiernos es contar con información accesible que permita a la ciudadanía conocer los niveles de contaminación, identificar las zonas más afectadas y evaluar si las políticas públicas están produciendo mejoras.
Una red internacional para impulsar medidas locales
Guadalajara forma parte del Acelerador de Aire Limpio de C40, iniciativa que agrupa a más de 50 ciudades y representa a más de 250 millones de personas. Las ciudades participantes se comprometen a trabajar hacia objetivos alineados con las directrices de calidad del aire de la Organización Mundial de la Salud (OMS) e impulsar medidas basadas en datos.
C40 Cities es una red internacional de gobiernos municipales que promueve acciones para enfrentar la crisis climática y reducir emisiones. Su trabajo incluye el intercambio de experiencias, la asistencia técnica y la colaboración entre autoridades locales.
La celebración del taller en Guadalajara permite a la ciudad compartir su experiencia en la implementación de Zona AIRE y conocer estrategias desarrolladas en otros contextos urbanos. El resultado de este tipo de encuentros, sin embargo, dependerá de que las herramientas y compromisos se traduzcan en medidas concretas, con responsables, recursos, plazos e indicadores verificables.
Para los habitantes de Guadalajara, el reto central no es solamente participar en una red internacional o organizar encuentros especializados, sino conocer qué acciones se implementarán en las calles, cómo se medirán sus resultados y de qué manera contribuirán a respirar un aire más limpio.