La colisión ocurrió en Toledo entre un tren de Renfe y uno de Iryo; la circulación de alta velocidad entre Madrid y Andalucía permanece suspendida.
El accidente ferroviario ocurrido este miércoles 28 de octubre en la provincia de Toledo, España, dejó al menos 64 personas fallecidas, de acuerdo con el balance más reciente difundido por Radio Televisión Española (RTVE), que cita a la Delegación del Gobierno de Castilla-La Mancha. La cifra se ha actualizado durante la jornada y las autoridades mantienen las labores de emergencia tras el choque entre dos trenes de alta velocidad.
El siniestro ocurrió cerca de la localidad de Urda, en el tramo ferroviario entre Mora, Orgaz y Urda, cuando un tren AVE operado por Renfe alcanzó por detrás a una formación de la compañía Iryo que se encontraba detenida. Tras el impacto, dos vagones descarrilaron y cayeron por un terraplén, lo que complicó la atención de los pasajeros y las tareas de rescate.
En los dos convoyes viajaban más de 540 personas, incluidos pasajeros del tren Iryo que cubría la ruta Madrid-Sevilla y del AVE de Renfe. Los reportes iniciales señalaron que también había un bebé entre los pasajeros del primer tren. Las cifras de ocupantes y víctimas han variado entre las primeras informaciones y las actualizaciones posteriores, por lo que el balance deberá confirmarse conforme avancen las labores de identificación y atención.
Las autoridades desplegaron servicios de emergencia, bomberos, Guardia Civil, personal sanitario y equipos de Protección Civil. El Gobierno de Castilla-La Mancha activó su Plan Territorial de Emergencia para coordinar la respuesta, habilitar un puesto de mando y organizar la atención médica y el traslado de las personas lesionadas. También se contempló apoyo psicosocial para los afectados.
La gravedad del accidente mantiene en curso las tareas de atención a las víctimas y sus familiares. Mientras tanto, las autoridades trabajan para establecer qué ocurrió en los minutos previos a la colisión y cómo pudo producirse el alcance entre dos trenes en una línea de alta velocidad.
Las primeras hipótesis se centran en las condiciones de funcionamiento de la señalización ferroviaria. De acuerdo con informaciones publicadas por medios españoles, el sistema principal de protección habría presentado una avería y la circulación operaba con un procedimiento alternativo. También se ha mencionado la posibilidad de un error humano en la gestión del tráfico ferroviario. Sin embargo, estas versiones forman parte de las líneas preliminares de investigación y no constituyen una causa confirmada oficialmente.
El gestor público de la infraestructura ferroviaria, Adif, informó que está analizando sus sistemas y la secuencia de los hechos para identificar las causas. El Ministerio de Transportes y las empresas ferroviarias participan en la atención del incidente y en la recopilación de información.
El choque obligó a suspender la circulación de alta velocidad en la línea Madrid-Andalucía. Adif informó que los trenes de ese corredor permanecían detenidos en distintas estaciones, mientras se habilitaron puntos de atención para los afectados en Madrid-Puerta de Atocha, Sevilla-Santa Justa, Córdoba-Julio Anguita y Málaga-María Zambrano.
Para las personas que necesitan información sobre familiares, Adif difundió los siguientes teléfonos de atención habilitados por las operadoras: Renfe, 900 10 10 20; Iryo, 900 001 403. Los pasajeros con viajes programados también deben consultar directamente a su compañía por las interrupciones, los cambios y las anulaciones de billetes.
La investigación deberá determinar si el accidente estuvo relacionado con una falla técnica, los procedimientos de circulación, una posible intervención humana o una combinación de factores. Hasta que las autoridades presenten conclusiones, no es posible atribuir responsabilidades definitivas.
La prioridad inmediata sigue siendo atender a las personas afectadas, identificar a las víctimas y esclarecer cómo dos trenes pudieron terminar involucrados en una colisión de esta magnitud.