El recinto tapatío conmemora 160 años con ópera, teatro, historia y una exposición durante septiembre.
Hay lugares que forman parte de una ciudad y otros que, con el paso del tiempo, terminan convirtiéndose en parte de su memoria. El Teatro Degollado pertenece a esta segunda categoría. Sus muros han visto cambiar a Guadalajara, sus públicos y sus formas de entender el arte, pero su escenario continúa siendo uno de los grandes puntos de encuentro cultural de Jalisco.
Este septiembre, el recinto conmemora 160 años de historia con una programación que recupera su pasado, pero también mira hacia el presente a través de la ópera, el teatro, las artes visuales y la reflexión histórica.
La celebración comenzará el sábado 12 de septiembre, a las 20:00 horas, con un conversatorio dedicado a la historia y la vida artística del Teatro Degollado. El encuentro se realizará en el lobby del inmueble y contará con la participación de Gabriel Pareyón, Juan José Doñán y Ernesto Lumbreras.
La entrada será libre, aunque el cupo estará limitado a aproximadamente 80 personas, por lo que se recomienda llegar con anticipación.
El momento central llegará el domingo 13 de septiembre, exactamente 160 años después de aquella primera función que abrió las puertas del teatro a la vida cultural de Guadalajara.
La Orquesta Filarmónica de Jalisco presentará entonces “Lucia di Lammermoor”, de Gaetano Donizetti, la misma ópera con la que el recinto fue inaugurado el 13 de septiembre de 1866 y que tuvo como protagonista a la soprano mexicana Ángela Peralta.
La escena tiene un significado especial: 160 años después de aquella primera noche, la música de Donizetti volverá a ocupar el mismo escenario, como si por un momento el tiempo pudiera doblarse y conectar a dos Guadaralajaras separadas por más de siglo y medio.
La programación conmemorativa también incluye la exposición “Que nunca llegue el rumor de la discordia”, una frase que permanece en el frontispicio del Teatro Degollado y que puede conocerse en el lobby del recinto.
Los días 18 y 20 de septiembre llegará además “Las tres hermanas”, una coproducción con la compañía Teatro Nómada que incorpora el teatro contemporáneo a las actividades por el aniversario.
Pero la celebración de los 160 años permite mirar mucho más allá de una cartelera cultural. La historia del Teatro Degollado está estrechamente relacionada con la transformación de Guadalajara y con la idea de que una ciudad también se construye a través de sus espacios para la cultura.
El proyecto comenzó a gestarse en 1855 y la primera piedra fue colocada en 1856, durante el Gobierno de Santos Degollado. El país atravesaba entonces un periodo marcado por conflictos políticos y militares, por lo que la construcción tuvo que avanzar entre dificultades y pausas.
Originalmente fue concebido como Teatro Alarcón, en homenaje al escritor Juan Ruiz de Alarcón. Con el tiempo tomó el nombre de Teatro Degollado, en memoria de Santos Degollado, uno de los principales impulsores del proyecto.
Su apertura llegó finalmente en 1866, cuando Guadalajara recibió un recinto pensado para albergar espectáculos de gran formato y convertirse en un espacio de referencia para las expresiones artísticas.
Su arquitectura también cuenta una historia. El estilo neoclásico del inmueble refleja las ideas de una época que buscaba colocar la cultura, la razón y la ciencia como elementos centrales de la vida pública.
En la cúpula, además, se encuentra una representación inspirada en el Canto IV de “La Divina Comedia”, de Dante Alighieri. La escena corresponde al limbo, donde el poeta encuentra a filósofos, pensadores, médicos y personajes de diferentes culturas.
Más allá de su valor estético, esta representación puede interpretarse como una declaración de principios: el conocimiento y las artes como herramientas para construir una sociedad mejor.
Quizá por eso la historia del Teatro Degollado no puede reducirse a la fecha de su inauguración ni a los nombres de los artistas que han pasado por su escenario. También es la historia de quienes han ocupado sus butacas, de las generaciones que han acudido a escuchar música, ver una obra, asistir a una gala o simplemente contemplar uno de los edificios más reconocibles de Guadalajara.
Durante 160 años, el inmueble ha cambiado junto con la ciudad. Ha atravesado transformaciones arquitectónicas, modificaciones en su entorno y distintas etapas de la vida cultural de Jalisco. En su escenario han cambiado los géneros, los públicos y las formas de crear, pero permanece una idea fundamental: una ciudad necesita espacios donde pueda encontrarse consigo misma.
El aniversario, de acuerdo con la Secretaría de Cultura de Jalisco, representa precisamente el reconocimiento a esa continuidad. No se trata únicamente de celebrar que un edificio histórico haya sobrevivido durante más de siglo y medio, sino de reconocer que continúa teniendo una función cultural.
Porque un teatro puede convertirse en monumento cuando deja de utilizarse. El Teatro Degollado, en cambio, sigue siendo escenario.
Y quizá esa sea la mejor manera de celebrar sus 160 años: no solamente recordar lo que ocurrió ahí, sino continuar llenándolo de música, historias, voces y espectadores.
En septiembre, Guadalajara tendrá nuevamente la oportunidad de encontrarse con uno de sus símbolos culturales. Esta vez, con una particularidad que pocas ciudades pueden presumir: escuchar en el mismo escenario una obra que sonó por primera vez hace 160 años.
El Teatro Degollado cumple 160 años, pero su historia todavía está en función.