Los trabajos se realizan entre Jocotepec y El Molino; automovilistas deberán extremar precauciones en la zona de obras
Las llantas que ya no sirven para circular pueden convertirse en un problema ambiental cuando terminan abandonadas o acumuladas sin un manejo adecuado. En Jalisco, ahora una parte de esos residuos tendrá una segunda oportunidad: convertirse en material para mejorar una carretera.
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), a través del Centro SICT Jalisco, realiza trabajos de conservación periódica en la carretera federal 15 Morelia-Guadalajara, donde se utiliza una mezcla que incorpora hule molido proveniente de llantas fuera de uso.
Las obras se desarrollan en tramos aislados entre los kilómetros 97+940 y 116+500, en el trayecto comprendido entre los poblados de Jocotepec y El Molino.
La intervención contempla el uso de RAP, siglas en inglés de Reclaimed Asphalt Pavement, que consiste en pavimento asfáltico reciclado. A este material se le agrega hule molido obtenido de neumáticos que terminaron su vida útil.
La idea es sencilla: aprovechar materiales que todavía pueden tener una utilidad y, al mismo tiempo, mejorar las condiciones de una vía que diariamente utilizan automovilistas, transporte de mercancías y otros vehículos.
De acuerdo con la SICT, esta técnica permite obtener carpetas asfálticas con mayor durabilidad y resistencia, algo especialmente relevante en un tramo que soporta cargas importantes por el tránsito que circula entre Jalisco y Michoacán.
Pero el beneficio que busca la dependencia no está únicamente en el pavimento.
Las llantas son residuos difíciles de manejar debido a su volumen y composición. Cuando se desechan de manera incorrecta pueden permanecer durante largos periodos en el ambiente y, si se dejan a la intemperie, pueden acumular agua y favorecer la proliferación de mosquitos.
Por ello, aprovechar el hule de estos neumáticos como parte de una obra de infraestructura representa una alternativa para reducir la cantidad de residuos que terminan sin un destino adecuado.
La medida forma parte de un concepto conocido como economía circular, que busca que los materiales puedan mantenerse en uso durante más tiempo y que los residuos de un proceso encuentren una nueva utilidad.
En este caso, una llanta que dejó de ser útil para un automóvil puede terminar formando parte de una carretera.
La SICT señala que la incorporación de materiales reciclados busca combinar tres objetivos: mejorar el desempeño de la carretera, aumentar la durabilidad del pavimento y reducir el impacto ambiental asociado con el manejo de residuos.
Para quienes utilizan habitualmente la carretera Morelia-Guadalajara, sin embargo, hay otro aspecto que resulta especialmente importante: las condiciones de circulación durante las obras.
Los trabajos se realizan en tramos aislados, por lo que las personas que viajen entre Jocotepec y El Molino deberán estar atentas a la señalización preventiva y a la presencia de maquinaria y trabajadores.
La recomendación es reducir la velocidad, mantener una distancia segura con otros vehículos y evitar maniobras repentinas. También es importante respetar cualquier indicación temporal que se establezca para ordenar el tránsito.
Si se trata de un viaje programado por esta zona, conviene considerar que las obras pueden generar cambios en la circulación y eventualmente aumentar el tiempo de traslado.
La precaución debe ser todavía mayor durante las lluvias. El agua puede reducir la visibilidad y la adherencia de los neumáticos al pavimento, además de complicar las labores de construcción y mantenimiento.
Los trabajos tienen una conclusión prevista para octubre, aunque el calendario puede modificarse de acuerdo con las condiciones climáticas.
Más allá de la obra específica, el proyecto plantea una pregunta cada vez más relevante para las ciudades y las carreteras: ¿qué hacer con los residuos que generamos?
Las llantas son un buen ejemplo. Una vez que dejan de cumplir su función original, no necesariamente significa que hayan llegado al final de su vida útil. Con procesos adecuados, algunos de sus componentes pueden incorporarse a nuevas actividades.
En la carretera federal 15, el objetivo es aprovechar ese material para construir un pavimento que pueda soportar las exigencias del tránsito actual.
El resultado podrá evaluarse con el paso del tiempo, conforme la superficie enfrente el desgaste provocado por vehículos, temperaturas, lluvias y cargas pesadas. Por ahora, la intervención representa una apuesta por combinar mantenimiento de infraestructura y aprovechamiento de residuos.
Para quienes tienen que transitar por este tramo durante las próximas semanas, la recomendación más importante es mantener la atención en el camino. Respete los límites de velocidad, siga las indicaciones de los trabajadores y la señalización instalada y conduzca con paciencia.
La carretera está en proceso de mejora; llegar con bien a destino sigue siendo la prioridad.