Hasta 15 proyectos podrán acceder a formación, mentorías, herramientas especializadas y vinculación con inversionistas.
Jalisco busca que su experiencia en la industria electrónica no se quede solamente en la instalación de grandes empresas, sino que también se traduzca en nuevas compañías creadas por talento mexicano. Con ese objetivo nació Circuito 14, una plataforma que busca convertir conocimientos especializados en proyectos empresariales vinculados con la industria de los semiconductores.
La iniciativa está dirigida a ingenieras e ingenieros, investigadores, profesionales de la industria tecnológica y estudiantes de posgrado de Jalisco y de otros estados del país que tengan interés en emprender dentro de este sector.
El programa pondrá especial atención en áreas como diseño de chips, software especializado, inteligencia artificial aplicada y sistemas embebidos, campos que forman parte de una industria considerada estratégica por su importancia para la fabricación de dispositivos electrónicos, vehículos, equipos médicos, computadoras y múltiples tecnologías de uso cotidiano.
La propuesta puede resultar especialmente atractiva para quienes tienen conocimientos técnicos, pero enfrentan dificultades para convertir una idea o desarrollo tecnológico en una empresa.
De acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Económico (SEDECO), uno de los obstáculos que busca reducir Circuito 14 es precisamente el costo de entrada a esta industria. Las herramientas profesionales utilizadas para diseñar semiconductores pueden requerir licencias que cuestan miles de dólares.
Por ello, el programa ofrecerá acceso a computadoras y licencias especializadas, de manera que el costo de estas herramientas no sea una barrera para comenzar a desarrollar un proyecto.
En total, se seleccionarán hasta 15 proyectos mediante un comité especializado. Quienes sean elegidos recibirán un proceso de formación y acompañamiento que busca llevarlos desde la parte técnica hasta aspectos fundamentales para convertir su propuesta en un negocio.
El programa contempla 70 horas de formación validada por la industria, con contenidos relacionados con modelos de negocio para empresas de tecnología profunda —conocidas como deep tech—, estrategias para llegar al mercado industrial, finanzas, propiedad intelectual y preparación de presentaciones para inversionistas.
También habrá seminarios intensivos presenciales, sesiones grupales y mentorías con especialistas nacionales e internacionales.
La idea es que los participantes no solamente aprendan a desarrollar una tecnología, sino que conozcan cómo protegerla, comercializarla, conseguir financiamiento y eventualmente integrarse como proveedores de compañías de alcance global.
Para quienes tengan una idea tecnológica, pero todavía no hayan constituido una empresa, este punto es relevante: Circuito 14 está pensado precisamente para dar el salto del conocimiento especializado al emprendimiento.
La plataforma será impulsada por SEDECO y operada por el fondo de inversión Carabela VC. Tendrá como sede las instalaciones del CINVESTAV en Zapopan, donde también se desarrollan proyectos relacionados con el diseño de semiconductores.
El contexto ayuda a entender por qué Jalisco está apostando por este sector. El Estado cuenta desde hace décadas con una importante concentración de empresas de electrónica, tecnología y manufactura avanzada. Ahora el reto es aumentar la participación de empresas mexicanas en segmentos de mayor valor agregado.
En otras palabras, no se trata únicamente de fabricar o ensamblar componentes para compañías internacionales. La apuesta es que investigadores, ingenieros y emprendedores mexicanos puedan diseñar tecnología, desarrollar propiedad intelectual y crear empresas capaces de vender sus productos y servicios a otras compañías.
La SEDECO señala que existe una oportunidad estimada en 580 millones de dólares en suministros de productos que podrían producirse en Jalisco o en otras partes de México, una demanda que actualmente representa una posibilidad para desarrollar nuevos proveedores.
Circuito 14 pretende aprovechar precisamente ese espacio.
Para los emprendedores, una de las partes más importantes será la vinculación. Los proyectos tendrán contacto con inversionistas y empresas globales relacionadas con la fabricación de chips, además de líderes de la industria que participarán como consejeros.
El proceso culminará con una presentación ante inversionistas, empresas del sector y aliados estratégicos. Posteriormente, los cinco proyectos con mayor potencial recibirán acompañamiento técnico especializado y participarán en una presentación final.
Esto significa que no todos los proyectos llegarán necesariamente a la etapa de financiamiento o creación de una empresa, pero tendrán la oportunidad de someter sus propuestas a una evaluación especializada y conocer de primera mano qué necesita una compañía tecnológica para competir en un mercado internacional.
La iniciativa también se vincula con otros proyectos nacionales. En las instalaciones del CINVESTAV en Zapopan se contempla la operación del primer Centro Nacional de Diseño de Semiconductores, impulsado conjuntamente por el Estado y la Federación, además del Centro Kutsari.
El objetivo de fondo es desarrollar capacidades nacionales en el diseño de circuitos integrados y fortalecer la cadena de valor de los semiconductores hechos en México.
Para un estudiante de posgrado, por ejemplo, Circuito 14 puede representar una oportunidad para explorar la posibilidad de convertir una investigación en una empresa. Para un ingeniero que ya trabaja en tecnología, puede significar el acceso a herramientas que difícilmente podría adquirir por cuenta propia. Y para un emprendedor, puede abrir la puerta a mentorías, contactos industriales y posibles inversionistas.
El requisito de partida es contar con conocimientos en microelectrónica, sistemas embebidos, diseño de hardware, software o áreas relacionadas, además del interés por desarrollar un emprendimiento de alto impacto.
El proyecto también refleja un cambio en la manera de entender la industria tecnológica: el talento especializado no solamente puede ser contratado por las grandes compañías, sino que también puede convertirse en generador de nuevas empresas, empleos y propiedad intelectual.
El desafío será que esas oportunidades logren convertirse en compañías sostenibles y que el conocimiento generado en universidades y centros de investigación llegue efectivamente al mercado. Para ello serán determinantes el acceso a capital, la protección de las innovaciones, la vinculación con clientes y la capacidad de los nuevos proveedores para cumplir con los estándares de una industria global.
Circuito 14 busca ser uno de esos puentes.
Para quienes están interesados en participar, el primer paso es identificar si su perfil se relaciona con las áreas técnicas contempladas y si cuentan con una idea, proyecto o desarrollo susceptible de convertirse en un negocio. El programa seleccionará hasta 15 propuestas y ofrecerá herramientas que normalmente representan una inversión considerable para una empresa que apenas comienza.
Más que un curso de emprendimiento, la propuesta busca acercar a nuevos talentos al ecosistema de los semiconductores y ofrecerles herramientas para comprobar si una idea tecnológica puede transformarse en una empresa.
Para saber más: los proyectos seleccionados recibirán formación especializada, acceso a herramientas y licencias para diseño de semiconductores, mentoría nacional e internacional, vinculación con empresas del sector y preparación para presentar sus propuestas ante inversionistas. Los cinco proyectos con mayor potencial recibirán posteriormente acompañamiento técnico especializado.
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