Alrededor de 20 mil participantes recorrieron las calles de la ciudad; un contingente de 500 personas con discapacidad formó parte de la celebración.
Vestidos multicolores, rostros caracterizados, flores de cempasúchil y música acompañaron el XX Desfile de Día de Muertos organizado por el Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD) de la Universidad de Guadalajara. La celebración reunió a familias, colectivos y artistas en un recorrido que convirtió las calles de la ciudad en un espacio para compartir tradiciones y visibilizar la inclusión.
El desfile comenzó en el parque de la Ex Penal de Oblatos, avanzó por avenida Javier Mina y continuó por avenida Juárez hasta llegar al Parque Revolución. A lo largo de la ruta, cientos de personas se congregaron para observar el paso de los contingentes, las carrozas y los carros alegóricos.
Catrinas de vestidos elegantes, catrines con rostros pintados y grupos de danzantes caracterizados como personajes de esta tradición dieron forma a una celebración que alcanzó dos décadas. Las distintas representaciones de la muerte y las expresiones artísticas recordaron el lugar que ocupa el Día de Muertos en la cultura mexicana.
María del Rosario Gutiérrez Tello, directora del desfile, informó que alrededor de 20 mil personas participaron en esta edición, entre ellas un contingente de aproximadamente 500 personas con discapacidad. Destacó que el proyecto busca abrir un espacio para personas de distintas edades y condiciones, incluidas familias con niños pequeños y adultos mayores.
La organizadora también señaló que mantener el desfile durante 20 años ha requerido el esfuerzo de quienes participan de manera voluntaria, pues se trata de una iniciativa sin fines de lucro.
Entre los grupos participantes estuvo Tribu TDAH Guadalajara, integrado por familias, niñas y niños con trastorno por déficit de atención e hiperactividad. Agatha Vargas, integrante del colectivo, explicó que su presencia busca acercar a los menores a las tradiciones mexicanas y mostrar que pueden participar en actividades culturales sin que el trastorno represente una barrera.
El colectivo reunió alrededor de 45 integrantes y se sumó a otros grupos, como Colmenas de Mamás ¡Ninguna mujer debería maternar sola!, y distintas asociaciones, para conformar una participación aproximada de 150 personas.
La inclusión también estuvo presente con integrantes de la Fundación FHADI, en alianza con la asociación Vía Independiente, quienes participaron en sillas de ruedas para visibilizar la discapacidad y defender el derecho de todas las personas a formar parte de las actividades culturales y comunitarias.
Ana Lilia Zúñiga Cornejo, integrante de la fundación, explicó que su participación busca mostrar que las personas con discapacidad pueden involucrarse en distintos ámbitos de la vida social, desde actividades deportivas hasta expresiones culturales, y contribuir a preservar las tradiciones que forman parte de la identidad mexicana.
A 20 ediciones de su creación, el desfile reunió nuevamente a artistas, familias y organizaciones en torno al Día de Muertos, con una celebración en la que la expresión cultural y la participación de personas con distintas condiciones compartieron el mismo espacio.