Para una niña o un niño que ha vivido situaciones de abandono, violencia o negligencia, encontrar un hogar temporal donde reciba cariño, estabilidad y protección puede marcar una diferencia profunda en su vida. Con esa visión, el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) Jalisco continúa fortaleciendo el Programa de Familias de Acogida, una alternativa que permite a menores de edad crecer en un entorno familiar mientras se resuelve su situación jurídica.
En el marco del Día del Acogimiento Familiar en México, que se conmemora cada 31 de mayo, autoridades estatales hicieron un llamado a la sociedad para conocer y sumarse a esta medida de protección que busca evitar que niñas, niños y adolescentes permanezcan por largos periodos en instituciones.
A diferencia de la adopción, el acogimiento familiar es una medida temporal. Su objetivo no es integrar de manera definitiva a una niña o niño a una familia, sino ofrecerle un espacio seguro, amoroso y estable mientras las autoridades trabajan para definir la mejor solución para su futuro.
Detrás de cada proceso de acogimiento hay historias de menores que, por diversas circunstancias, han tenido que alejarse temporalmente de su familia de origen. En esos momentos, contar con adultos dispuestos a brindar cuidados, afecto y acompañamiento puede contribuir de manera importante a su bienestar emocional y desarrollo integral.
“El acogimiento familiar es de manera temporal en tanto se resuelve la situación jurídica de los niños. No es la antesala de la adopción ni la vía más rápida para llegar a ella; es lo que los niños necesitan para crecer y desarrollarse en un entorno saludable, amoroso y de protección”, explicó Yesica Samantha Raygoza Jiménez, jefa de Adopciones y Acogimiento Familiar de la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes.
Para garantizar que las familias participantes cuenten con las herramientas necesarias para asumir esta responsabilidad, DIF Jalisco desarrolla un proceso de capacitación, evaluación y certificación. Las personas interesadas son sometidas a estudios psicológicos, socioeconómicos y jurídicos que permiten verificar que pueden ofrecer un entorno seguro y protector.
La integración de una niña, niño o adolescente a una familia de acogida se realiza siempre bajo el principio del interés superior de la niñez. Cada caso es analizado de manera individual para identificar las necesidades específicas del menor y la compatibilidad con la familia que lo recibirá temporalmente.
Durante todo el proceso, la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes y las 41 delegaciones institucionales municipales mantienen un acompañamiento permanente mediante seguimiento psicosocial, asesoría especializada y supervisión constante.
El propósito final es garantizar que cada menor pueda recuperar sus derechos y, cuando las condiciones lo permitan, regresar con su familia de origen. En otros casos, las autoridades pueden valorar alternativas permanentes como la adopción.
Los beneficios del acogimiento familiar son múltiples. Entre ellos destacan la posibilidad de que niñas, niños y adolescentes crezcan en un ambiente afectivo, desarrollen vínculos seguros, fortalezcan habilidades sociales y emocionales, y reciban atención personalizada acorde con sus necesidades.
Las cifras reflejan un crecimiento gradual de este programa en Jalisco. Durante 2024 se integró a dos niños en familias de acogida. En 2025 fueron asignadas cinco niñas y seis niños, mientras que en los primeros meses de 2026 una niña y un niño encontraron un hogar temporal mediante este esquema.
También ha aumentado el número de familias certificadas. En 2024 fueron acreditadas 34 familias; en 2025, 42 más; y hasta mayo de 2026 se han sumado siete nuevas familias preparadas para brindar esta oportunidad a menores que atraviesan situaciones difíciles.
Las autoridades destacan que el acogimiento familiar no sólo beneficia a quienes reciben protección temporal, sino que también fortalece la corresponsabilidad social en el cuidado de la infancia y contribuye a construir una comunidad más solidaria y comprometida con los derechos de niñas, niños y adolescentes.
Las personas interesadas en convertirse en familia de acogida pueden solicitar información en la Dirección de Custodia, Tutela y Adopciones de la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes, al teléfono 33-3030-8200, extensión 7307.
Abrir las puertas del hogar, aunque sea de manera temporal, puede representar para una niña o un niño la oportunidad de vivir una etapa de protección, cariño y esperanza en uno de los momentos más difíciles de su vida.