Desde antes de que amaneciera, el movimiento ya se sentía en la zona de Guadalajara. A las 6:30 de la mañana, entre estiramientos, saludos y el sonido de los primeros pasos sobre el asfalto, mil 37 corredoras y corredores se dieron cita en las instalaciones del DIF Guadalajara para formar parte de la carrera “Corazón a la meta 5.2 km”, una jornada que combinó competencia, convivencia y causa social.
La salida, sobre Avenida Eulogio Parra, marcó el arranque de un recorrido que pronto se llenó de energía. El contingente avanzó por vialidades como Pablo Casals, Montevideo y Rubén Darío, en un circuito que, más allá del reto físico, ofreció un ambiente familiar y de acompañamiento constante. A lo largo del trayecto, vecinos y voluntarios alentaban a los participantes, mientras el ritmo de la ciudad se adaptaba por unas horas al pulso de la carrera.
La organización, encabezada por el Consejo Municipal del Deporte de Guadalajara, apostó por una dinámica incluyente: corredores desde los 15 años compartieron ruta con atletas experimentados, aficionados y familias completas. No todos buscaban el podio, pero sí cruzar la meta con una historia personal detrás.
En la punta, la competencia tomó otro ritmo. En la rama femenil, Jennifer Balvaneda Robles impuso condiciones desde los primeros metros. Su paso constante le permitió despegarse del grupo y sostener la ventaja hasta el final. Al cruzar la meta, con los brazos en alto y un tiempo de 21 minutos y 22 segundos, confirmó un dominio claro que fue reconocido con aplausos por quienes aguardaban su llegada.
Detrás de ella, Nancy Plascencia Morales y Andrea de la Luz Hernández completaron el podio en una categoría que mantuvo intensidad hasta los últimos metros.
En la rama varonil, el ritmo fue aún más vertiginoso. Víctor Jesús Sánchez Rizo detuvo el cronómetro en 17 minutos y 33 segundos, consolidándose como el más rápido de la jornada. Su desempeño marcó distancia frente a sus perseguidores, Osvaldo Sánchez Ávila y Javier Muñoz Díaz, quienes también ofrecieron una competencia sólida.
Pero más allá de los tiempos y posiciones, la carrera tuvo un objetivo que trascendió lo deportivo. Cada inscripción, con un donativo de 250 pesos, se traduce en apoyo directo para la rehabilitación de la cancha de cachibol del Centro Tapatío de Atención al Adulto Mayor (CETAM). Es ahí donde el esfuerzo colectivo adquiere otro significado: el de contribuir al bienestar y la activación física de las personas mayores.
Ese enfoque se reflejó también en el ambiente. Mientras los corredores cruzaban la meta, el Mariachi Ciudad de Guadalajara acompañaba con música en vivo, generando un cierre festivo que mezcló deporte y tradición. Familias enteras permanecieron en el lugar, celebrando logros personales y compartiendo la experiencia.
La carrera “Corazón a la meta” se consolida así como algo más que una competencia de 5.2 kilómetros. Es un punto de encuentro entre generaciones, un recordatorio del valor de la actividad física y una muestra de cómo el deporte puede articularse con causas sociales concretas.
En una ciudad donde el ritmo cotidiano suele estar marcado por la prisa, eventos como este abren espacio para otro tipo de movimiento: uno que se mide en pasos, pero también en comunidad.
Resultados
Categoría Libre Femenil
1.- Jennifer Balvaneda Robles
2.- Nancy Plascencia Morales
3.- Andrea de la Luz Hernández
Categoría Libre Varonil
1.- Víctor Jesús Sánchez Rizo
2.- Osvaldo Sánchez Ávila
3.- Javier Muñoz Díaz