El Rebaño se impuso 5-2 a Tijuana, le quitó el invicto y llegó a 10 puntos en el Apertura 2026.
Chivas necesitaba una noche así. Después de un inicio de torneo con altibajos y justo cuando el equipo comenzaba una nueva etapa tras la salida de Armando “La Hormiga” González, el Guadalajara encontró respuestas en casa y regaló a su afición una de sus mejores actuaciones del Apertura 2026.
El Rebaño goleó 5-2 a Tijuana en el Estadio Akron, en la Jornada 5, en un partido que tuvo de todo: una fuerte tormenta que retrasó el inicio, una ofensiva rojiblanca encendida, un rival que llegaba invicto y una afición que terminó celebrando una victoria contundente.
La lluvia obligó a esperar alrededor de dos horas para que pudiera comenzar el encuentro, pero cuando finalmente rodó el balón, Chivas pareció tener muy claro lo que quería hacer: atacar.
El resultado es todavía más significativo porque Tijuana llegaba como uno de los equipos protagonistas del campeonato. Los Xolos habían conseguido tres victorias y un empate en las primeras cuatro jornadas y aparecían con 10 puntos en la parte alta de la clasificación. El Guadalajara, en cambio, tenía siete unidades y necesitaba ganar para acercarse a los primeros lugares.
Y vaya manera de hacerlo.
Santiago Sandoval abrió el marcador al minuto 23, antes de que Ricardo Marín tomara el protagonismo de la tarde. El delantero rojiblanco marcó al 31’ y volvió a encontrar las redes en el tiempo agregado de la primera mitad para mandar al Guadalajara al descanso con una ventaja de 3-0.
El segundo tiempo mantuvo la misma intensidad.
Roberto “Piojo” Alvarado apareció al minuto 59 para marcar el cuarto y, 10 minutos después, Diego Campillo puso el quinto para desatar nuevamente la celebración en el Akron. Tijuana consiguió descontar en dos ocasiones por conducto de Elías Manoel, pero la reacción llegó demasiado tarde para poner en riesgo la victoria rojiblanca.
El 5-2 final significó mucho más que tres puntos.
Chivas consiguió su tercer triunfo del torneo, llegó a 10 unidades y se metió de lleno en la pelea por los primeros lugares. Con cinco partidos disputados, el Guadalajara aparece en el cuarto sitio de la clasificación, empatado en puntos con Toluca, Puebla y Tijuana, aunque por diferencia de goles se encuentra por encima de estos equipos. América lidera con 13 puntos y Atlas marcha segundo con 12.
Para la afición rojiblanca, quizá uno de los aspectos más alentadores fue comprobar que la salida de “La Hormiga” no significó que el equipo se quedara sin respuestas en ataque.
Armando González había sido una de las figuras recientes del Guadalajara y su salida rumbo a una nueva etapa profesional dejó una pregunta inevitable: ¿quién tomaría la responsabilidad de marcar los goles?
Ricardo Marín respondió de la mejor manera posible: con un doblete.
El delantero aprovechó la oportunidad y mostró que el Guadalajara tiene alternativas para mantener su capacidad ofensiva. También marcaron Sandoval, Alvarado y Campillo, una señal positiva para un equipo que necesitaba repartir responsabilidades y encontrar diferentes caminos hacia el gol.
La goleada también habla de una actuación ofensiva particularmente destacada. Chivas terminó con 59 por ciento de posesión y ocho disparos a puerta, mientras Tijuana registró cuatro tiros con dirección al arco, de acuerdo con los datos del partido.
Más allá de los números, el Guadalajara consiguió algo que puede resultar todavía más importante a estas alturas del campeonato: confianza.
El equipo dirigido por Gabriel Milito ha tenido que adaptarse a movimientos importantes en su plantel y todavía tiene mucho camino por recorrer. Sin embargo, vencer con autoridad a un rival que no había perdido puede convertirse en un punto de inflexión.
También fue una noche especial para la gente que acudió al Akron. Después de esperar por la tormenta y de vivir la incertidumbre sobre cuándo comenzaría el partido, la recompensa llegó en forma de goles.
Y fueron cinco.
La victoria permite al Rebaño mirar hacia arriba en la clasificación. Después de cinco jornadas, Chivas suma tres triunfos, un empate y una derrota, con una diferencia de goles de +3 y 10 puntos.
Pero el equipo no puede relajarse.
El Apertura 2026 apenas comienza y la tabla está muy apretada. Entre el segundo lugar, Atlas, con 12 unidades, y el sexto, Tijuana, con 10, solamente hay dos puntos. Eso significa que una victoria puede impulsar a un equipo varios lugares, pero también que un tropiezo puede tener el efecto contrario.
Para Chivas, la goleada ante Tijuana representa entonces una oportunidad para construir sobre lo conseguido.
El próximo reto será como visitante frente a Pachuca, el sábado 29 de agosto, en la Jornada 6.
Ahí se verá si lo ocurrido en el Akron fue solamente una gran tarde o si realmente estamos ante el comienzo de una versión más sólida y atrevida del Guadalajara.
Por ahora, la afición puede disfrutar.
El Rebaño perdió a una de sus figuras jóvenes, recibió a uno de los equipos que mejor había comenzado el campeonato y terminó respondiendo con cinco goles.
La noche comenzó con lluvia, pero terminó con una sonrisa rojiblanca.
Y después de algunas semanas de dudas, Chivas vuelve a tener motivos para ilusionarse.