La noche volvió a teñirse de verde, blanco y rojo en Guadalajara. Apenas el árbitro decretó el final del partido entre México y Ecuador, miles de voces estallaron al unísono en la Glorieta de La Minerva, donde la afición celebró con emoción el pase de la Selección Mexicana a la siguiente ronda de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Las banderas comenzaron a ondear con más fuerza, los abrazos se multiplicaron entre personas que muchas veces ni siquiera se conocían y el tradicional grito de “¡México, México!” volvió a convertirse en el sonido que envolvió uno de los sitios más emblemáticos de la ciudad.
Desde horas antes del encuentro, familias enteras, grupos de amigos y visitantes nacionales y extranjeros habían llegado a La Minerva para vivir juntos uno de los partidos más importantes del Tricolor. Algunos llevaron camisetas históricas de la Selección; otros, sombreros, tambores o enormes banderas. Todos compartían la misma ilusión: ver a México dar un paso más en el Mundial que también tiene a Guadalajara como protagonista.
El triunfo por 2-0 sobre Ecuador desató una celebración que rápidamente se extendió por las principales avenidas de la Zona Metropolitana. Caravanas de automóviles avanzaron haciendo sonar sus claxon, mientras decenas de personas caminaban entre cánticos, aplausos y fotografías para inmortalizar una noche que quedará en la memoria de muchos aficionados.
La Minerva volvió a demostrar que no es solo un monumento. En las grandes alegrías deportivas se transforma en el punto de encuentro donde Guadalajara celebra unida. Ahí coincidieron generaciones enteras: niñas y niños viviendo quizá su primer Mundial, jóvenes que crecieron soñando con una noche como esta y adultos que recordaban las históricas actuaciones del Tricolor décadas atrás.
La emoción también llegó a Palacio Nacional. La Presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo, felicitó a la Selección Mexicana por su victoria y reconoció el esfuerzo mostrado por el equipo para conseguir el boleto a la siguiente ronda del campeonato. En su mensaje destacó que el futbol tiene la capacidad de unir a millones de personas y celebrar el talento de quienes representan al país en la máxima competencia internacional.
Mientras la alegría se apoderaba de las calles, las autoridades estatales y municipales mantuvieron el operativo especial implementado con motivo del Mundial. Elementos de seguridad, Protección Civil, servicios médicos y personal de movilidad permanecieron desplegados en La Minerva y en los principales puntos de concentración para atender cualquier eventualidad y facilitar el desarrollo de los festejos.
El dispositivo permitió que miles de personas disfrutaran de la celebración en un ambiente mayormente ordenado, con cierres viales temporales para proteger a los peatones y agilizar la movilidad en los alrededores del monumento.
Las autoridades reiteraron el llamado a mantener celebraciones responsables durante el resto del torneo. Recordaron la importancia de evitar objetos de vidrio o metálicos, seguir las indicaciones del personal operativo, cuidar especialmente a niñas, niños, personas adultas mayores y personas con discapacidad, además de reportar cualquier situación de emergencia a los cuerpos de auxilio.
La recomendación cobra especial relevancia porque el sueño mundialista continúa. Con México instalado en la siguiente ronda, se espera que las concentraciones de aficionados vuelvan a repetirse en los próximos encuentros y que La Minerva siga siendo el gran escenario donde Guadalajara viva cada triunfo del Tricolor.
La victoria frente a Ecuador representó mucho más que una clasificación. Para miles de personas fue una oportunidad para reencontrarse con la ilusión, compartir una alegría colectiva y demostrar que el futbol tiene la capacidad de reunir a toda una ciudad alrededor de una misma pasión.
Cuando la celebración comenzó a disminuir y las calles poco a poco recuperaron la calma, las banderas seguían ondeando sobre los automóviles y muchos aficionados permanecían en La Minerva tomándose fotografías. Nadie parecía tener prisa por irse. Después de todo, noches como esta no ocurren todos los días.
Ahora la ilusión viaja junto con la Selección Mexicana. Y mientras el Tricolor siga avanzando, Guadalajara ya dejó claro cuál será el lugar donde volverán a escucharse los primeros gritos de celebración: la Glorieta de La Minerva, el corazón de la fiesta mundialista en Jalisco.