Especialistas del CUCEA recomiendan comparar precios, proteger los datos bancarios y conocer los derechos del consumidor antes de aprovechar las promociones del 13 al 17 de noviembre.
El Buen Fin 2026 se realizará del 13 al 17 de noviembre y, ante la expectativa de descuentos en tiendas físicas y plataformas digitales, especialistas del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA) de la Universidad de Guadalajara recomendaron a los consumidores revisar las ofertas, proteger sus datos financieros y evitar compras que puedan comprometer la economía familiar.
Aunque esta temporada comercial representa una oportunidad para adquirir productos y adelantar compras navideñas, también implica riesgos relacionados con publicidad engañosa, promociones que no se respetan, cargos adicionales y fraudes en internet.
Durante la rueda de prensa “Entre las ofertas y los derechos: radiografía integral del Buen Fin”, académicos de la Universidad de Guadalajara explicaron cuáles son las principales irregularidades que pueden enfrentar los consumidores y qué mecanismos tienen para defenderse.
La doctora Iliana León, profesora de la División de Economía del CUCEA, señaló que antes de realizar una compra es necesario verificar que los descuentos sean auténticos y que el gasto corresponda a las posibilidades económicas de cada familia.
La especialista recomendó no dejarse llevar únicamente por los porcentajes de descuento y revisar si el precio anunciado realmente representa un ahorro frente al costo habitual del producto.
También destacó la importancia de mantener una previsión financiera para evitar que las promociones terminen convirtiéndose en deudas difíciles de cubrir.
Por su parte, el doctor Héctor Iván del Toro Ríos, profesor e investigador del Departamento de Economía, explicó que el Buen Fin tiene como propósito impulsar el consumo interno, favorecer a las micro, pequeñas y medianas empresas formales y adelantar las compras de temporada mediante descuentos y esquemas de financiamiento.
Entre los productos y servicios que suelen concentrar las promociones se encuentran los electrónicos, teléfonos celulares, electrodomésticos, ropa, calzado y paquetes turísticos, además de las compras a meses sin intereses.
Sin embargo, advirtió que las operaciones por internet requieren especial atención. Durante la rueda de prensa, expuso cifras según las cuales entre 35 y 43 por ciento de las compras electrónicas habrían presentado quejas relacionadas con el incumplimiento de las ofertas.
También mencionó que, durante 2025, se reportaron porcentajes de entre 28 y 35 por ciento de quejas por fraudes en plataformas digitales, además de reclamaciones por precios distintos a los anunciados, productos que no estaban disponibles y pedidos que nunca llegaron.
Estas situaciones pueden presentarse cuando una tienda publica un precio atractivo para captar compradores, pero al momento de pagar modifica el importe, informa que el producto está agotado o incorpora cargos que no fueron comunicados previamente.
El doctor Antonio Sánchez Sierra, coordinador del Doctorado en Estudios Fiscales del CUCEA, identificó entre las principales irregularidades comerciales el incumplimiento de las promociones anunciadas, los errores de etiquetado, la publicidad engañosa y los cobros indebidos.
Uno de los ejemplos es anunciar descuentos con la leyenda “hasta agotar existencias” sin proporcionar información suficiente sobre la disponibilidad de los productos.
También pueden presentarse comisiones adicionales de entre tres y cinco por ciento, restricciones no informadas o condiciones que obligan al consumidor a adquirir otros artículos para acceder a una promoción.
Ante este panorama, el académico recomendó revisar los mecanismos de seguridad de las cuentas bancarias, evitar realizar operaciones desde redes wifi públicas y desconfiar de mensajes o enlaces que soliciten información financiera.
¿Qué hacer si una tienda no respeta una oferta?
Los consumidores tienen derechos establecidos en la Ley Federal de Protección al Consumidor (LFPC). Su artículo 7 establece que los proveedores están obligados a informar y respetar los precios, tarifas, garantías, cantidades, calidades, medidas, intereses y cargos que ofrecen.
Por ello, si un establecimiento anuncia un producto a determinado precio y posteriormente intenta cobrar una cantidad mayor sin justificación, el consumidor puede exigir que se respete la oferta.
Los especialistas del CUCEA recomiendan seguir estos pasos:
- Documentar la promoción: tomar fotografías del anuncio, guardar capturas de pantalla de la página o conservar cualquier publicidad donde aparezca el precio ofrecido.
- Conservar los comprobantes: guardar tickets, facturas, confirmaciones de compra, correos electrónicos y mensajes relacionados con la operación.
- Solicitar el cumplimiento: pedir al establecimiento que respete las condiciones anunciadas, con fundamento en el artículo 7 de la Ley Federal de Protección al Consumidor.
- Presentar una queja: si el negocio se niega a resolver el problema, acudir a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), mediante sus mecanismos de conciliación o los módulos de atención instalados durante la temporada comercial.
En los casos en que un proveedor incumpla una compra o un servicio, la legislación contempla bonificaciones o compensaciones para el consumidor, de acuerdo con las circunstancias y los supuestos legales aplicables. La compensación mínima del 20 por ciento no debe confundirse con una devolución automática en cualquier cancelación.
¿Qué hacer si te roban los datos bancarios o realizan cargos no reconocidos?
Las compras digitales también pueden exponer a los usuarios a páginas falsas, suplantación de identidad y robo de información bancaria.
Si una persona detecta un cargo que no reconoce o sospecha que sus datos fueron comprometidos, debe actuar rápidamente:
- Bloquear la tarjeta: utilizar la aplicación bancaria o comunicarse con el banco para impedir nuevas operaciones.
- Reportar el movimiento: informar a la institución financiera sobre el cargo no reconocido y solicitar un folio de aclaración.
- Dar seguimiento: conservar el número de reporte, los comprobantes y las comunicaciones con el banco.
- Acudir a Condusef: si la institución financiera rechaza la reclamación o no resuelve el problema, presentar una queja ante la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros.
- Denunciar ante la Fiscalía: cuando existan elementos de suplantación de identidad, robo de información u otro posible delito, presentar la denuncia correspondiente.
Los especialistas también aconsejan evitar compartir contraseñas, códigos de verificación o números de seguridad de las tarjetas, incluso cuando el mensaje aparentemente provenga de una institución bancaria o de una tienda conocida.
Recomendaciones antes de comprar durante el Buen Fin
Para aprovechar las promociones sin comprometer las finanzas personales, los académicos recomendaron adoptar algunas medidas antes y durante los cinco días de descuentos:
- Elaborar una lista de los productos que realmente se necesitan.
- Establecer un presupuesto y evitar excederlo.
- Comparar los precios en diferentes establecimientos antes de comprar.
- Revisar las condiciones de las promociones y los meses sin intereses.
- Consultar el costo total de los productos y no solamente el monto de los pagos parciales.
- Verificar que las tiendas digitales cuenten con información de contacto, domicilio y mecanismos de atención.
- Evitar enlaces recibidos por mensajes o redes sociales que prometan descuentos extraordinarios.
- Revisar los estados de cuenta después de realizar compras.
El Buen Fin se inspira en el Black Friday estadounidense y busca impulsar la actividad comercial mediante promociones y facilidades de pago. Sin embargo, los especialistas del CUCEA insistieron en que el objetivo de reactivar el consumo no debe estar por encima de la protección del patrimonio de las familias.
La recomendación central es comprar con información, verificar las condiciones de cada promoción y conocer los mecanismos de defensa disponibles. Un descuento solamente representa un beneficio cuando el precio es real, el establecimiento cumple lo anunciado y el gasto no compromete la estabilidad económica del consumidor.