A unas semanas de que inicie el Mundial de Futbol 2026, el sector restaurantero de Jalisco vive entre la expectativa económica y la preocupación por el posible aumento de precios y el desabasto de productos básicos. Aunque el evento promete atraer a millones de visitantes y un fuerte movimiento turístico, especialistas y empresarios advierten que también podría generar presión sobre los costos de operación y afectar tanto a negocios como a consumidores.
De acuerdo con una encuesta realizada por el Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA), los restaurantes y bares del estado enfrentan inquietudes relacionadas con el incremento en insumos como hielo, limón, carne, jitomate, cebolla y cerveza, productos que tendrán alta demanda durante la temporada mundialista.
La doctora Diana Becerra Peña, responsable del Observatorio Económico de la Industria de Alimentos y Bebidas del CUCEA, explicó que el sector restaurantero es uno de los motores más importantes de la economía jalisciense.
Actualmente, Jalisco cuenta con más de 50 mil establecimientos dedicados a la preparación y venta de alimentos, actividad que representa alrededor del 13 por ciento de la economía estatal y genera empleo para más del 10 por ciento de la población.
Sin embargo, pese a la importancia económica del sector y la llegada masiva de turistas esperada por el Mundial, muchos comerciantes mantienen reservas sobre los beneficios reales que podrían obtener.
Según los resultados del estudio, los empresarios más optimistas proyectan apenas un aumento del 25 por ciento en sus ganancias durante la justa deportiva. Además, existe temor por problemas de abastecimiento y alzas de precios derivadas de la alta demanda.
“La preocupación del sector está enfocada en el desabasto de insumos, principalmente hielo, limón y cerveza; además de las afectaciones en la logística de producción”, señaló Becerra Peña.
La investigadora advirtió que esta situación no sólo impactaría a restaurantes y bares, sino también a las familias jaliscienses, quienes podrían enfrentar incrementos de hasta 29 por ciento en el consumo dentro de estos establecimientos, así como aumentos en productos alimenticios de uso cotidiano.
Ante este escenario, recomendó a la población planificar sus compras y evitar adquisiciones innecesarias o de pánico. También sugirió consumir en negocios locales y aprovechar productos de temporada para apoyar la economía circular y reducir gastos familiares.
Por su parte, Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados aseguró que el sector se encuentra preparado para afrontar la demanda que traerá el Mundial.
El presidente de Canirac en Jalisco, Gregorio Godoy Ramírez, informó que el 83 por ciento de los restauranteros de la región operan de manera regular y forman parte de la cámara empresarial, lo que fortalece la coordinación entre negocios y autoridades.
El representante empresarial consideró que Jalisco tiene la capacidad para recibir un evento internacional de esta magnitud sin afectar el funcionamiento de pequeños y grandes establecimientos.
Mientras el estado se prepara para la llegada de turistas nacionales y extranjeros, otro tema que genera expectativa en el sector gastronómico es la próxima llegada de la guía Michelin a Jalisco.
Por primera vez desde que la reconocida guía gastronómica comenzó operaciones en México hace dos años, inspectores especializados evaluarán restaurantes de la entidad, como ya ocurre en lugares como Ciudad de México, Nuevo León, Baja California y Oaxaca.
Gregorio Godoy adelantó que el listado de restaurantes seleccionados para evaluación será publicado el próximo 20 de mayo, justo antes del arranque de la temporada mundialista, con la intención de integrar a estos espacios dentro del recorrido turístico y gastronómico de visitantes internacionales.
La licenciada Vanessa Martínez Escobedo explicó que la guía Michelin puede representar un impulso importante para la promoción turística y gastronómica de Jalisco. Sin embargo, también reconoció que obtener una estrella Michelin suele elevar considerablemente los precios de los menús.
En algunos casos, dijo, los costos en restaurantes reconocidos llegan a aumentar hasta 59 por ciento debido al prestigio y la demanda que genera la distinción internacional.
La evaluación de Michelin no sólo contempla restaurantes de cocina de autor o alta gastronomía. También podrían ser considerados espacios de comida tradicional y callejera, como puestos de tacos, tortas ahogadas y otros antojitos típicos que forman parte de la identidad culinaria jalisciense.
Además del impacto económico y turístico, el crecimiento del sector restaurantero también ha despertado interés académico.
El CUCEA ofrece actualmente la licenciatura en Gestión de Negocios Gastronómicos, programa en el que más de mil estudiantes se preparan en áreas como administración, atención al cliente, emprendimiento y dirección de establecimientos de alimentos y bebidas.
El coordinador de la carrera, Miguel Ángel Navarro Álvarez, señaló que el interés por este sector aumentó de manera importante desde que la comida mexicana fue reconocida como Patrimonio Cultural de la Humanidad.
Añadió que la formación académica busca fortalecer el desarrollo gastronómico de Jalisco y contribuir a la profesionalización de una industria que se ha convertido en una de las más relevantes para la economía y el turismo del estado.