Protección Civil habilitó refugios temporales y mantiene operativos en municipios costeros y serranos ante el riesgo de inundaciones, deslaves y oleaje elevado
El huracán Simón mantiene en alerta a Jalisco ante el riesgo de lluvias intensas, inundaciones, deslaves y afectaciones en las comunidades cercanas a la costa. Hasta la mañana de este viernes 9 de octubre, alrededor de 500 personas habían sido trasladadas a refugios temporales o lugares seguros, mientras las autoridades continúan con las evacuaciones preventivas.
El director de la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos de Jalisco, Sergio Ramírez López, informó que se encontraban habilitados alrededor de 30 refugios temporales, con posibilidad de ampliar su número conforme aumentaran las necesidades de alojamiento.
Las acciones preventivas se concentran en Cihuatlán, La Huerta, Tomatlán y Cabo Corrientes, así como en zonas vulnerables de la Costa Norte, la Costa Sur, Sierra Occidental y Sierra de Amula. El objetivo es retirar a las personas de lugares expuestos a inundaciones, deslaves y crecidas de ríos y arroyos antes de que las condiciones meteorológicas se compliquen.
El fenómeno, que se intensificó a huracán categoría 1 durante la noche del jueves, continúa su desplazamiento por el Pacífico mexicano y podría fortalecerse antes de aproximarse a las costas del occidente del país. Por ello, las autoridades mantienen el monitoreo de su trayectoria y advierten que las previsiones pueden cambiar durante las próximas horas.
Lluvias, inundaciones y deslaves, entre los principales riesgos
Las posibles afectaciones en Jalisco no se limitan a las comunidades que se encuentran frente al mar. Las lluvias asociadas con Simón también pueden provocar problemas en localidades serranas, caminos rurales y carreteras donde el terreno se encuentra expuesto a escurrimientos o deslizamientos.
El pronóstico meteorológico para este viernes contempla lluvias puntuales muy fuertes en Jalisco, además de precipitaciones más intensas en entidades vecinas como Colima y Michoacán. También se prevén rachas de viento y oleaje elevado en las costas del occidente mexicano.
La combinación de precipitaciones y suelos saturados puede ocasionar el crecimiento repentino de ríos y arroyos, inundaciones en zonas bajas y deslaves en áreas de montaña. Estas condiciones representan un riesgo particular para las viviendas ubicadas cerca de cauces, las comunidades con accesos limitados y los caminos que atraviesan laderas.
En la franja costera, el oleaje y los vientos pueden complicar las actividades marítimas, el tránsito en playas y las labores de pesca. Por ello, la evolución del huracán será determinante para establecer las restricciones necesarias y definir las medidas adicionales de protección.
La incertidumbre sobre su trayectoria obliga a mantener las precauciones incluso en localidades donde todavía no se registren afectaciones importantes.
Despliegan personal y habilitan refugios
Desde el jueves, la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos desplegó alrededor de 200 elementos hacia las costas de Jalisco para apoyar las labores preventivas y proteger a las familias de las comunidades vulnerables.
El operativo incluye un centro de coordinación de emergencias en Guadalajara, dos comandos de área en las regiones Costa Norte y Costa Sur, y cinco puestos de comando ubicados en Talpa de Allende, Cabo Corrientes, La Huerta, Tomatlán y El Grullo.
Los equipos realizan recorridos para identificar zonas de riesgo, coordinar los traslados preventivos y mantener comunicación con las autoridades municipales y federales.
La evacuación de aproximadamente 500 personas reportada este viernes forma parte de estas acciones. Protección Civil indicó que la cifra podría aumentar durante el día, debido a que los recorridos y traslados continuarían conforme evolucionaran las condiciones meteorológicas.
No todas las personas evacuadas requieren alojamiento en un refugio: algunas pueden trasladarse con familiares o permanecer en otros lugares seguros. La prioridad, según las autoridades, es que quienes viven en zonas vulnerables abandonen los sitios de riesgo antes de que se intensifiquen las – lluvias.
¿Qué debe hacer la población ante el huracán Simón?
Ante la posibilidad de lluvias intensas y cambios en la trayectoria del fenómeno, las autoridades recomiendan seguir las indicaciones de Protección Civil y no esperar a que se presenten inundaciones para abandonar una zona de riesgo.
Quienes viven en comunidades costeras o cercanas a ríos, arroyos y laderas deben mantenerse atentos a las instrucciones de evacuación. Si las autoridades indican salir de una vivienda, es importante hacerlo de inmediato y dirigirse al refugio temporal o lugar seguro señalado.
También es necesario evitar cruzar cauces, arroyos y calles inundadas, ya sea a pie o en vehículo. La profundidad del agua y la fuerza de la corriente pueden ser difíciles de calcular y representar un peligro incluso cuando el nivel parece bajo.
En las viviendas, conviene asegurar objetos que puedan ser desplazados por el viento, proteger documentos importantes y preparar una mochila con agua potable, alimentos no perecederos, medicamentos indispensables, una linterna, baterías y artículos básicos de higiene.
La población debe consultar los avisos oficiales sobre lluvias, oleaje, cierres carreteros, suspensión de actividades y disponibilidad de refugios. Los mensajes difundidos sin confirmar pueden generar confusión, especialmente cuando la trayectoria del ciclón cambia.
En caso de emergencia, se debe recurrir a los servicios oficiales y no acercarse a playas, ríos o zonas inundadas para observar el comportamiento del fenómeno.
Un fin de semana bajo vigilancia
La evolución de Simón durante las próximas horas será clave para determinar la magnitud de sus efectos en Jalisco. Aunque las proyecciones contemplan un posible fortalecimiento del sistema, la intensidad y las zonas que podrían resultar más afectadas dependen de su trayectoria final.
El escenario mantiene en alerta a las autoridades por la posibilidad de que las lluvias afecten tanto a las comunidades costeras como a las regiones serranas, donde los deslaves y las crecidas de cauces pueden aislar localidades y complicar las labores de auxilio.
Por ahora, las acciones se concentran en reducir la exposición de la población, ampliar la capacidad de los refugios y mantener desplegados los equipos de emergencia.
La recomendación central para las familias jaliscienses es no minimizar los avisos preventivos. Ante un ciclón que todavía puede cambiar de intensidad y trayectoria, evacuar oportunamente y seguir las instrucciones oficiales puede marcar la diferencia entre permanecer en una zona vulnerable y ponerse a salvo.