La muerte de recién nacidos en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital de Gineco-Obstetricia del Centro Médico Nacional de Occidente, en Guadalajara, ya es investigada por la Fiscalía General de la República (FGR), mientras el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) mantiene una revisión de las condiciones de la unidad y de los procesos para prevenir y controlar infecciones.
El caso tomó relevancia después de que familiares de bebés fallecidos presentaron una denuncia colectiva ante la FGR y una queja ante el propio IMSS. Los padres señalan que sus hijos habrían adquirido infecciones durante su estancia hospitalaria y solicitaron que se investiguen las circunstancias de los fallecimientos.
La Secretaría de Salud y el IMSS confirmaron que en la unidad se registraron fallecimientos de recién nacidos relacionados con infecciones por Klebsiella pneumoniae y Candida albicans. Sin embargo, las instituciones no han difundido públicamente el número total de bebés fallecidos relacionado con este episodio.
Uno de los casos que ya fue hecho público corresponde a Anthony Jassiel, quien nació el 16 de junio y permaneció hospitalizado debido a un problema intestinal. De acuerdo con sus padres, durante su estancia fue trasladado y posteriormente les informaron que había adquirido Klebsiella pneumoniae. El bebé murió el 7 de julio, cuando tenía tres semanas de vida.
Según la información difundida sobre el caso, el acta de defunción de Anthony señala una falla multiorgánica asociada con la presencia de Klebsiella pneumoniae y Candida albicans. La familia presentó una queja ante el IMSS el 13 de agosto y posteriormente se incorporó a la denuncia presentada ante la FGR junto con otros dos casos.
La investigación busca determinar, entre otros aspectos, cómo ocurrieron las infecciones, cuáles fueron las condiciones sanitarias de la unidad y si existió alguna relación entre los microorganismos detectados y los fallecimientos. Por ahora, esos elementos forman parte de las indagatorias y no permiten establecer por sí mismos responsabilidades médicas o administrativas.
El IMSS informó que mantiene activos los protocolos de vigilancia epidemiológica y control de infecciones. Además, un equipo nacional de especialistas realiza una revisión integral de la unidad, con participación de expertos externos, para analizar el origen de las infecciones y los procedimientos utilizados para prevenirlas y controlarlas.
Entre las medidas reportadas se encuentran la toma de cultivos, así como labores de limpieza y desinfección exhaustiva en la unidad neonatal. Estas acciones forman parte de la respuesta institucional mientras continúan las investigaciones.
La denuncia también ha puesto bajo la lupa otros posibles fallecimientos. Algunos familiares han señalado que podrían existir más casos relacionados con infecciones ocurridas durante la atención hospitalaria. Una versión difundida por familiares habla incluso de un número mayor de recién nacidos fallecidos durante varios meses, pero esa cifra no ha sido confirmada por las autoridades y deberá ser corroborada mediante las investigaciones correspondientes.
Por ello, uno de los puntos centrales del seguimiento será conocer cuántos casos están formalmente relacionados con el episodio, qué microorganismos fueron identificados en cada paciente y cuáles eran las condiciones clínicas que presentaban antes de contraer las infecciones.
El caso también ha generado preocupación porque se trata de pacientes recién nacidos que permanecían en una unidad de cuidados intensivos, una población especialmente vulnerable a las infecciones asociadas con la atención sanitaria. Un estudio publicado por la Revista Médica del IMSS sobre neumonía asociada con ventilación mecánica en terapia intensiva neonatal señala que los recién nacidos pueden presentar infecciones durante estancias prolongadas y que entre los microorganismos que pueden encontrarse está Klebsiella pneumoniae.
Mientras avanzan las investigaciones, las autoridades federales señalaron que colaborarán con la FGR y proporcionarán la información que sea requerida. El IMSS también mantiene abierta su investigación interna a través de las instancias correspondientes.
Para las familias, el proceso ahora implica conocer con precisión qué ocurrió con cada bebé y si las infecciones estuvieron relacionadas directamente con su muerte. Para las autoridades, el reto consiste en esclarecer si se trató de casos aislados, de un episodio de transmisión dentro de la unidad o de alguna otra circunstancia, además de determinar si hubo fallas en los protocolos de atención y control de infecciones.
Por ahora, el caso permanece abierto. La presencia de Klebsiella pneumoniae y Candida albicans ha sido reconocida por las instituciones de salud, pero corresponderá a las investigaciones sanitaria, administrativa y ministerial establecer las causas concretas de cada fallecimiento y, en su caso, las responsabilidades que pudieran derivarse.