La tormenta tropical Rachel mantiene bajo vigilancia a las autoridades de Jalisco ante la posibilidad de que se intensifique durante los próximos días y genere lluvias fuertes, oleaje elevado y rachas de viento en distintas regiones del estado.
De acuerdo con el aviso especial emitido este lunes 28 de septiembre a las 06:00 horas, Rachel se encontraba a 764 kilómetros de Cihuatlán y a 720 kilómetros al sureste de Manzanillo, Colima. El sistema avanzaba hacia el oeste-noroeste a una velocidad de 13 kilómetros por hora, con vientos sostenidos de 75 kilómetros por hora y rachas superiores.
El pronóstico señala que Rachel podría intensificarse rápidamente y alcanzar la categoría 1 como huracán entre martes y miércoles, conforme se aproxime a las costas de Jalisco.
Aunque la evolución y trayectoria de un ciclón tropical pueden modificarse, el escenario previsto mantiene especial atención sobre las regiones de Costa Sur, Costa-Sierra Occidental, Sierra de Amula y Sur del estado.
Para estas zonas se pronostican lluvias fuertes a puntualmente muy fuertes entre martes y jueves. El acumulado previsto es de entre 60 y 100 milímetros de lluvia entre martes y viernes.
Estas condiciones pueden incrementar el riesgo de inundaciones, encharcamientos, crecimiento repentino de arroyos y afectaciones en caminos, particularmente en zonas donde las precipitaciones sean más intensas o se acumulen durante varias horas.
Uno de los efectos que también requiere atención es el oleaje. El pronóstico contempla alturas de entre 3 y 4.4 metros entre martes y jueves, por lo que las condiciones del mar podrían representar un riesgo para quienes realizan actividades recreativas o permanecen cerca de zonas costeras.
También se esperan rachas de viento de entre 40 y 60 kilómetros por hora, con posibilidad de que sean superiores en la Costa Sur, Costa Norte y regiones serranas.
Ante este escenario, las autoridades recomiendan tomar precauciones antes y durante los episodios de lluvia intensa. Una de las principales medidas es evitar cruzar zonas inundadas o arroyos, incluso cuando aparentemente el nivel del agua no sea elevado. Una corriente puede aumentar rápidamente y arrastrar vehículos o personas.
También es importante mantenerse en un sitio seguro durante las tormentas y evitar permanecer debajo de árboles, estructuras metálicas o en espacios abiertos, debido al riesgo asociado con las descargas eléctricas y las rachas de viento.
Para las personas que viven o tienen previsto visitar las zonas costeras, el llamado es a extremar precauciones ante el oleaje elevado. Se recomienda suspender actividades recreativas en el mar durante condiciones adversas y evitar acercarse a playas rocosas, donde las olas pueden alcanzar zonas que normalmente parecen seguras.
La recomendación adquiere especial importancia para quienes tengan actividades programadas en las costas de Jalisco durante los próximos días, ya que las condiciones pueden cambiar conforme evolucione el sistema.
En el caso de las comunidades de las regiones serranas, también será importante permanecer atentos a posibles cambios en las condiciones meteorológicas, especialmente por las lluvias y los vientos previstos.
La tormenta tropical Rachel todavía se encuentra a cientos de kilómetros de la costa jalisciense, por lo que el pronóstico puede modificarse conforme avance y se conozca con mayor precisión su trayectoria e intensidad.
Por ello, Protección Civil recomienda mantenerse informado a través de Jalisco Alerta y de las cuentas oficiales de la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos Jalisco.
Para la población, la principal recomendación durante esta etapa de vigilancia es no esperar a que las lluvias comiencen para tomar precauciones. Revisar las condiciones del entorno, evitar zonas susceptibles a inundaciones y tener identificados lugares seguros puede ayudar a reducir riesgos si las condiciones empeoran.
Rachel mantiene así a Jalisco bajo vigilancia durante una semana en la que las condiciones meteorológicas podrían complicarse principalmente en las regiones costeras y serranas. El comportamiento del sistema será determinante para conocer si los efectos previstos aumentan, disminuyen o cambian de ubicación.
La información más reciente deberá consultarse antes de realizar actividades en playas, trasladarse por carretera hacia las regiones señaladas o permanecer cerca de cauces y zonas susceptibles a inundaciones.