Armando González está cerca de convertirse en jugador del Olympiacos de Grecia, en el que sería su primer paso por el futbol europeo.
Hay historias que comienzan con un balón en los pies y terminan cruzando fronteras. La de Armando González, mejor conocido por los aficionados de Chivas como “La Hormiga”, está a punto de escribir uno de sus capítulos más importantes: el delantero rojiblanco se encuentra muy cerca de dejar Guadalajara para continuar su carrera en el futbol de Grecia con el Olympiacos.
El acuerdo entre Chivas y el club griego estaría prácticamente cerrado, de acuerdo con los reportes más recientes, aunque todavía faltan los pasos administrativos y el anuncio oficial para dar por concretada la transferencia.
La noticia representa mucho más que un movimiento de mercado para el Guadalajara. Se trata de la posible salida de uno de los jóvenes que en poco tiempo pasó de ser una promesa de la cantera rojiblanca a convertirse en protagonista del primer equipo y, posteriormente, en seleccionado nacional.
Para los aficionados de Chivas, la historia de la “Hormiga” tiene además ese ingrediente especial que siempre acompaña a los jugadores formados en casa: verlo crecer con los colores rojiblancos y ahora tener la posibilidad de verlo probar suerte en Europa.
González tuvo un Apertura 2025 extraordinario, en el que marcó 12 goles y se convirtió en campeón de goleo de la Liga MX. En el Clausura 2026 volvió a alcanzar esa misma cifra, con otros 12 tantos. En total, sumó 24 goles durante ese año futbolístico y fue reconocido por la Liga MX como el Jugador del Torneo.
Su crecimiento fue tan rápido que también recibió la oportunidad de vestir la camiseta de la Selección Mexicana y terminó formando parte del grupo que disputó el Mundial de 2026.
Ahora, con apenas 23 años, el siguiente reto podría estar a miles de kilómetros de Guadalajara.
El destino sería el Olympiacos, uno de los clubes más importantes de Grecia y una institución con presencia habitual en competiciones europeas. Para la “Hormiga”, el cambio representaría mucho más que mudarse de equipo: significaría adaptarse a otro país, otro estilo de futbol, otro idioma y una competencia completamente distinta.
Pero precisamente ahí está el atractivo de esta historia.
González no llegaría a Europa como un futbolista desconocido. Lo haría después de haber demostrado capacidad goleadora en México, de haber sido reconocido por la afición y de haber conseguido un lugar en la Selección Nacional.
En Guadalajara, su crecimiento también se convirtió en un símbolo del trabajo de las fuerzas básicas. Chivas ha destacado que la formación de jóvenes es parte de la identidad del club y que la “Hormiga” representa uno de los ejemplos más claros de ese proceso.
La despedida, sin embargo, todavía no puede darse por oficial.
Durante los últimos días, Olympiacos presentó distintas propuestas por el delantero. Las primeras no convencieron a la directiva rojiblanca y las negociaciones continuaron hasta llegar a una oferta mejorada. (
De hecho, Armando González se presentó el martes en Verde Valle y entrenó con normalidad junto al resto de sus compañeros, una señal de que el movimiento todavía no estaba formalmente concluido en ese momento.
Mientras se terminan de resolver los detalles, en Guadalajara la expectativa crece.
Y es que para Chivas también se trata de una operación importante. El club renovó el contrato de González hasta 2029 en diciembre pasado, después de su explosión goleadora, y apostó por mantener bajo control contractual a uno de sus principales talentos.
La posible venta al futbol europeo puede convertirse así en una muestra del valor que puede alcanzar un futbolista formado en casa cuando encuentra continuidad, confianza y oportunidades.
Para los aficionados rojiblancos queda una sensación agridulce. Por un lado, está el deseo natural de seguir disfrutando sus goles con Chivas. Por otro, aparece la ilusión de ver a un jugador surgido de la cantera cumplir uno de los grandes sueños de cualquier futbolista: jugar en Europa.
La “Hormiga” todavía tiene mucho camino por recorrer. Grecia podría ser apenas el primer capítulo de una aventura internacional que, con trabajo y constancia, le permita aspirar posteriormente a ligas de mayor exposición.
Por ahora, la historia espera la última firma.
Si todo marcha conforme a lo previsto, Armando González dejará de ser únicamente aquella joven promesa que comenzó a abrirse paso entre las fuerzas básicas para convertirse en otro futbolista mexicano que busca conquistar Europa.
Y quizá ahí esté la parte más bonita de su historia para los aficionados de Chivas: la “Hormiga” que alguna vez hizo soñar al Estadio Akron ahora podría llevar esos sueños mucho más lejos.