Una conversación en casa puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte para miles de personas que esperan un trasplante. Con motivo del Día Mundial del Paciente Trasplantado, que se conmemora cada 6 de junio, especialistas del Hospital Civil de Guadalajara hicieron un llamado a fortalecer la cultura de la donación de órganos y tejidos, así como a comunicar esta decisión a los familiares.
Durante una rueda de prensa, médicos del Hospital Civil destacaron que la donación sigue siendo una de las acciones más generosas que una persona puede realizar, ya que ofrece una segunda oportunidad de vida a quienes enfrentan enfermedades graves y permanecen en largas listas de espera.
El doctor Eduardo Tapia Alcalá, coordinador de Donación y Trasplantes del hospital, explicó que actualmente se impulsa la campaña “Por la vida, yo digo sí”, una iniciativa que busca sensibilizar a la población sobre la importancia de convertirse en donante y de expresar esa voluntad a los seres queridos.
Los especialistas señalaron que, aunque cada vez más familias aceptan la donación de órganos cuando se presenta la oportunidad, aún existe la necesidad de generar mayor conciencia social. Actualmente, siete de cada diez personas dan su consentimiento para la donación, una cifra que refleja avances importantes, pero que todavía resulta insuficiente frente a la demanda existente.
La necesidad es enorme. En México, más de 17 mil personas esperan un trasplante de órgano o tejido. La mayoría requiere un riñón, aunque también existen pacientes en espera de córneas, hígado, corazón y otros órganos vitales.
La situación en Jalisco también representa un desafío. Cerca de 6 mil personas permanecen en lista de espera, de las cuales alrededor de 4 mil 500 necesitan un trasplante renal para mejorar o incluso salvar su vida.
El Hospital Civil de Guadalajara atiende actualmente a unos 300 pacientes que esperan un trasplante de riñón y se ha consolidado como uno de los centros médicos más importantes del país en esta materia. Tan solo en lo que va de 2026 ha realizado 67 trasplantes, gracias al trabajo coordinado de equipos médicos especializados y programas como Código Vida, un protocolo que permite la procuración de múltiples órganos cuando existe un potencial donante.
Los especialistas explicaron que no todas las personas que fallecen pueden convertirse en donantes efectivos. Para ello es necesario cumplir con criterios médicos específicos y realizar estudios que determinen la viabilidad de los órganos y tejidos.
Además, enfermedades como diabetes, hipertensión, obesidad o padecimientos cardiovasculares pueden limitar las posibilidades de donación, lo que incrementa la brecha entre el número de órganos disponibles y la cantidad de pacientes que los necesitan.
Los médicos también destacaron que no existe una edad límite para donar. Cada caso se analiza de manera individual, evaluando la condición biológica y la funcionalidad de los órganos.
Más allá de los procedimientos médicos, los especialistas insistieron en la importancia de hablar del tema dentro de las familias. Saber cuál es la voluntad de una persona puede facilitar decisiones en momentos difíciles y aumentar las posibilidades de concretar una donación que beneficie a varias personas.
“Donar puede salvar vidas”, recordaron los expertos al reiterar su invitación a la población para informarse, cuidar su salud y considerar la posibilidad de convertirse en donante. Para miles de pacientes que esperan una llamada, esa decisión puede representar la oportunidad de volver a vivir.