Lo que comenzó como una noche de celebración terminó convertido en una tragedia para decenas de familias en el municipio de Amatitán. La explosión registrada durante las fiestas patronales dejó hasta ahora un saldo de dos personas fallecidas y más de una veintena de lesionados, varios de ellos con quemaduras de gravedad.
El accidente ocurrió la noche del jueves 14 de mayo en la plaza principal del municipio, mientras cientos de personas participaban en los festejos religiosos y populares. De acuerdo con los primeros reportes oficiales, una chispa de un “torito” de pirotecnia alcanzó un tanque de gas LP utilizado en un puesto de comida, provocando una fuerte explosión que desató escenas de pánico entre asistentes, comerciantes y familias enteras.
Testigos difundieron en redes sociales videos del momento exacto en que el estruendo rompe la celebración. En las imágenes se observa cómo las personas corren desesperadas intentando ponerse a salvo, mientras el fuego y el humo cubren parte del centro del municipio.
Inicialmente, autoridades confirmaron la muerte de una mujer de 52 años y más de 25 personas heridas. Sin embargo, durante este viernes se informó el fallecimiento de una segunda víctima: una joven de 22 años que permanecía hospitalizada en estado grave debido a las quemaduras sufridas durante el estallido.
La Secretaría de Salud Jalisco detalló que varias personas continúan hospitalizadas en distintos centros médicos del Área Metropolitana de Guadalajara, algunas de ellas reportadas en condición delicada.
El hecho provocó una fuerte movilización de cuerpos de emergencia, entre ellos elementos de Protección Civil y Bomberos de Jalisco, servicios médicos municipales, policías y personal del Ejército Mexicano, quienes acordonaron la zona para evitar mayores riesgos.
La tragedia ha generado conmoción no sólo en Amatitán, sino en distintas regiones de Jalisco, debido a que las fiestas patronales forman parte de la identidad y convivencia de muchas comunidades. En municipios pequeños, estos festejos suelen reunir a familias enteras alrededor de la música, la comida y la pirotecnia, una tradición profundamente arraigada, aunque también relacionada con accidentes recurrentes en diversas partes del país.
Tras el estallido, autoridades municipales adelantaron que se analiza prohibir el uso de pirotecnia en futuras celebraciones patronales para evitar que una tragedia similar vuelva a repetirse.
El accidente también volvió a abrir el debate sobre las medidas de seguridad en eventos masivos, especialmente cuando coinciden fuegos artificiales con instalaciones de gas LP en espacios reducidos o altamente concurridos. Especialistas en protección civil han advertido durante años sobre los riesgos de utilizar pirotecnia cerca de puestos semifijos, instalaciones eléctricas o tanques de combustible.
Mientras tanto, en Amatitán el ambiente cambió por completo. Las calles que horas antes estaban llenas de música y celebración hoy permanecen marcadas por el silencio, el luto y la incertidumbre de familias que aún esperan noticias sobre sus seres queridos hospitalizados.
El Gobierno de Jalisco informó que se dará acompañamiento a las personas lesionadas y a las familias de las víctimas, mientras continúan las investigaciones para esclarecer con precisión cómo ocurrió el accidente y determinar posibles responsabilidades.
La tragedia deja además una pregunta inevitable sobre los límites entre la tradición y la seguridad. Para muchos habitantes, las fiestas patronales son parte esencial de la vida comunitaria; sin embargo, el dolor vivido en Amatitán vuelve a evidenciar la necesidad de reforzar protocolos preventivos que protejan a quienes acuden a estos eventos buscando solamente convivir y celebrar.