La clausura de un laboratorio clandestino en Zapopan encendió nuevamente las alertas sobre la circulación de medicamentos falsificados y “productos milagro” en México. Autoridades sanitarias de Jalisco confirmaron este martes que el sitio operaba desde hace al menos dos años, tenía capacidad para producir miles de cápsulas y soluciones intravenosas al día, y distribuía sus productos a varios estados del país.
De acuerdo con la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado de Jalisco (Coprisjal), en el inmueble se fabricaban pseudomedicamentos que prometían prevenir o tratar enfermedades como cáncer y COVID-19, además de operar farmacias y consultorios donde las sustancias eran aplicadas directamente a pacientes. Las autoridades señalaron que el establecimiento utilizaba licencias apócrifas y carecía de responsable sanitario.
El caso refleja un problema que especialistas y organismos sanitarios han advertido desde hace años: la expansión del mercado ilegal de medicamentos falsificados, adulterados o sin autorización sanitaria. Investigaciones recientes documentan que las denuncias relacionadas con fármacos falsos en México se han multiplicado desde 2018, impulsadas por el desabasto, el comercio informal y la venta de supuestos tratamientos “milagro”.
Riesgos para la salud
Los medicamentos apócrifos representan un riesgo grave porque no existe garantía sobre su composición, calidad, conservación ni eficacia. En muchos casos pueden contener sustancias contaminadas, dosis incorrectas o ingredientes completamente distintos a los anunciados.
Entre los principales riesgos se encuentran:
- Reacciones adversas graves e intoxicaciones.
- Falta de efecto terapéutico y avance de enfermedades.
- Infecciones derivadas de productos contaminados o mal almacenados.
- Complicaciones severas en pacientes con cáncer, diabetes o enfermedades crónicas.
- Riesgo de muerte por aplicación de sustancias no autorizadas.
Autoridades sanitarias también advierten sobre los llamados “productos milagro”, promocionados como curas rápidas o soluciones definitivas para enfermedades complejas. Estos productos suelen difundirse en redes sociales, sitios de internet o establecimientos sin supervisión sanitaria y aprovechan la desesperación de pacientes y familiares.
¿Qué hacer y dónde denunciar?
La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) recomienda no consumir medicamentos adquiridos en mercados informales, redes sociales o establecimientos sin autorización visible.
En caso de detectar productos sospechosos, las autoridades recomiendan:
- Suspender inmediatamente su consumo.
- Conservar el empaque, lote y comprobantes de compra.
- Acudir a una valoración médica si hubo efectos adversos.
- Reportar el caso ante Cofepris o las comisiones estatales de protección sanitaria.
Las denuncias pueden realizarse mediante:
- El portal oficial de Cofepris.
- Las comisiones estatales de protección contra riesgos sanitarios.
- La línea de atención sanitaria de cada entidad.
- Denuncias ante fiscalías cuando exista fraude o daño a la salud.
Las autoridades sanitarias también piden reportar consultorios o farmacias donde se ofrezcan “tratamientos intravenosos”, “curas alternativas” o terapias sin respaldo científico ni autorización sanitaria visible.
Cómo prevenir el riesgo
Especialistas en salud recomiendan verificar siempre el origen de cualquier medicamento o suplemento antes de consumirlo.
Entre las principales medidas preventivas destacan:
- Comprar únicamente en farmacias establecidas y autorizadas.
- Verificar que el empaque esté sellado y cuente con lote y fecha de caducidad.
- Revisar que el medicamento tenga registro sanitario.
- Desconfiar de productos con promesas de “cura total” o “resultados inmediatos”.
- Evitar compras por redes sociales o páginas sin información verificable.
- Consultar siempre a médicos certificados antes de iniciar tratamientos alternativos.
También se recomienda consultar las alertas sanitarias emitidas por Cofepris, especialmente en medicamentos de alta demanda o tratamientos costosos, ya que algunos productos falsificados han llegado incluso a cadenas de distribución formales.
El operativo en Zapopan evidenció que detrás de estos productos existe una red organizada de fabricación y distribución ilegal que pone en riesgo la vida de miles de personas. Las autoridades continúan investigando posibles establecimientos vinculados con la venta y aplicación de estas sustancias en distintos estados del país.