La Universidad de Guadalajara dio un paso que podría marcar un precedente en el ámbito laboral y educativo del país. Con el anuncio de los nuevos “Puentes de maternidad y paternidad”, la institución presentó una política que amplía los periodos de cuidado para madres y padres, con el objetivo de priorizar el bienestar familiar sin afectar las trayectorias profesionales.
La medida consiste en extender los beneficios existentes. En el caso de las mujeres trabajadoras, se otorgarán 21 días adicionales pagados al término de su licencia de maternidad, que por ley es de 84 días. Con esto, podrán permanecer cerca de sus bebés durante aproximadamente cuatro meses. Este beneficio se aplicará de manera automática, sin necesidad de realizar trámites adicionales.
Para los padres, el cambio también es significativo. La licencia de paternidad pasa de cinco a 30 días, tanto para personal administrativo como académico. La intención es que el cuidado no recaiga únicamente en las madres, sino que se fomente una corresponsabilidad desde los primeros días de vida del recién nacido.
Además, una vez concluido el periodo ampliado, las madres tendrán la opción de reducir su jornada laboral en un 25 por ciento diario hasta que el bebé cumpla seis meses de vida. Esta alternativa busca facilitar el equilibrio entre el trabajo y la crianza en una etapa clave para el desarrollo infantil.
Desde la rectoría general, encabezada por Karla Planter Pérez, se subrayó que esta política no se limita a un beneficio laboral, sino que forma parte de una visión institucional más amplia centrada en el cuidado. La propuesta apunta a evitar lo que se ha denominado un “castigo invisible” hacia las mujeres que deciden ser madres, al tiempo que reconoce el cuidado como una responsabilidad compartida.
La iniciativa no sustituye las licencias establecidas en la ley, sino que las complementa. En un contexto donde México mantiene periodos de maternidad y paternidad más cortos en comparación con otros países, la decisión de la UdeG se posiciona como una acción adelantada a nivel nacional.
De acuerdo con organismos como la UNICEF, lo ideal es que las madres cuenten con al menos seis meses de licencia remunerada, mientras que la Organización Internacional del Trabajo recomienda un mínimo de 14 semanas, con posibilidad de extenderse a 18. En México, la legislación vigente establece 12 semanas para las madres y apenas cinco días para los padres.
Desde los sindicatos universitarios, la medida fue recibida como un avance en términos de dignidad laboral y salud emocional. Representantes del personal académico y administrativo coincidieron en que este tipo de políticas impacta directamente en la vida cotidiana de las familias, especialmente en momentos donde muchas madres enfrentan incertidumbre al concluir su licencia.
Más allá del anuncio, la universidad también informó que reforzará sus estrategias de atención a la salud mental. Entre las acciones destaca el fortalecimiento del programa “Manada de apoyo” y la iniciativa “Suéltalo”, orientadas a brindar herramientas de autocuidado y acompañamiento emocional para estudiantes y trabajadores.
Como parte de este esfuerzo, se habilitó una línea de escucha en el número 33-3540-3047, disponible de lunes a viernes en horario de 09:00 a 18:00 horas. Este servicio busca ofrecer un espacio accesible para quienes necesiten orientación o apoyo en temas de salud mental.
Con estas acciones, la Universidad de Guadalajara no solo amplía derechos dentro de su comunidad, sino que abre la conversación sobre la necesidad de políticas de cuidado más amplias en el país. La apuesta, según sus autoridades, es construir entornos laborales más justos, empáticos y sostenibles, donde el desarrollo profesional no esté reñido con la vida familiar.