El uso constante del celular, la computadora y las actividades cotidianas está pasando factura a una de las partes más activas del cuerpo: las manos. Especialistas advierten que, sin hábitos de prevención, estos esfuerzos repetitivos pueden derivar en lesiones que avanzan de forma silenciosa hasta afectar la movilidad, generar dolor persistente y limitar la calidad de vida.
Las manos son una de las herramientas más utilizadas del cuerpo humano. Desde actividades cotidianas como escribir, cocinar o cargar objetos, hasta el uso constante del celular o la computadora, estas extremidades están expuestas a esfuerzos repetitivos que, con el tiempo, pueden derivar en lesiones o enfermedades.
Especialistas en salud advierten que mantener hábitos de cuidado, realizar ejercicios preventivos y cuidar la alimentación son acciones clave para conservar la funcionalidad de las manos y evitar complicaciones a largo plazo.
El doctor Sergio Sánchez Enríquez, cirujano ortopedista y director de la División de Estudios Jurídicos del Centro Universitario de los Altos (CUAltos), explicó que diversas afecciones en las manos pueden tener distintos orígenes: desde traumatismos hasta problemas asociados con hábitos cotidianos o el desgaste natural del cuerpo.
Entre las complicaciones más comunes se encuentran fracturas, esguinces, síndrome del túnel carpiano y la enfermedad de De Quervain, afecciones que pueden provocar dolor, inflamación y limitación en el movimiento.
“El síndrome del túnel carpiano o la enfermedad de De Quervain sí se relacionan con el uso excesivo de computadora sin un teclado o mouse ergonómicos, o por el uso constante del celular por la forma en que se teclea”, explicó el especialista.
Aunque estas condiciones suelen asociarse con ciertas actividades laborales o tecnológicas, el médico subrayó que no son las únicas causas, ya que también pueden influir factores como traumatismos, malas posturas o el envejecimiento natural de las articulaciones.
Lesiones que afectan a distintas edades
El especialista señaló que el tipo de lesión suele variar según la edad de las personas.
En población joven son más frecuentes las lesiones traumáticas, como fracturas o esguinces provocados por caídas, accidentes o actividades deportivas.
En cambio, en personas adultas suelen presentarse lesiones relacionadas con hábitos repetitivos, como el uso prolongado de dispositivos electrónicos o herramientas que implican movimientos constantes de la muñeca y los dedos.
A pesar de la importancia de estas extremidades en la vida diaria, el médico señaló que existe poca cultura de prevención sobre la salud de las manos, lo que provoca que muchas personas busquen atención médica únicamente cuando el dolor o la limitación ya es evidente.
Ejercicios simples para fortalecer las manos
Una de las estrategias más recomendadas para prevenir lesiones es realizar ejercicios suaves que ayuden a fortalecer los músculos y mejorar la movilidad de las articulaciones.
Sánchez Enríquez explicó que estos movimientos pueden realizarse en casa antes de iniciar actividades que impliquen esfuerzo manual.
Entre los ejercicios más sencillos destacan:
- Abrir y cerrar el puño de forma repetida para activar los músculos.
- Flexionar y extender los dedos lentamente para mejorar la movilidad.
- Tocar con el pulgar la yema de cada dedo, formando un círculo.
- Realizar movimientos de resistencia con ligas para las manos, lo que ayuda a fortalecer los músculos.
“Todo esto hace que las manos tengan mayor fortaleza ante las lesiones”, señaló el especialista.
Además, recomendó realizar calentamientos antes de actividades intensas, especialmente en trabajos manuales o en labores que implican el uso constante de teclado o herramientas.
¿Es recomendable “tronarse los dedos”?
Uno de los hábitos más comunes entre muchas personas es “tronarse” los dedos. Aunque esta práctica suele verse como inofensiva, el especialista explicó que no es recomendable hacerlo con frecuencia.
El sonido que se produce al realizar esta acción se debe a la fricción entre estructuras de la articulación, lo que en algunos casos puede provocar irritación o inflamación.
Aunque no todas las personas desarrollan una patología por esta práctica, el especialista indicó que se han observado casos donde sí se presentan molestias o inflamación, por lo que lo ideal es evitarlo.
La alimentación también influye en la salud de las manos
El cuidado de las articulaciones no depende únicamente del ejercicio o la postura. La alimentación también juega un papel importante para mantener la salud ósea y muscular.
El especialista recomendó reducir el consumo de alimentos con exceso de azúcares y proteínas, ya que pueden generar procesos inflamatorios en el organismo que afectan a las articulaciones.
En cambio, sugirió incorporar alimentos con propiedades antiinflamatorias, como:
- Pescados ricos en Omega 3, como atún y salmón.
- Vegetales de hoja verde, que aportan vitaminas D y K.
- Lácteos bajos en grasa, como yogur, leche descremada o queso panela.
- Semillas y frutos rojos, como las cerezas.
- Frutas cítricas, ricas en antioxidantes.
Estos alimentos ayudan a fortalecer el sistema óseo y el cartílago, lo que contribuye a mantener las articulaciones en mejores condiciones.
Otros cuidados importantes para las manos
Además del ejercicio y la alimentación, existen otros hábitos que pueden ayudar a preservar la salud de las manos.
Uno de ellos es mantener la piel hidratada, ya que la resequedad puede provocar grietas que facilitan la entrada de bacterias y otros microorganismos.
También se recomienda evitar el tabaquismo, ya que el cigarro contiene más de 150 componentes que pueden dañar las estructuras óseas y acelerar el envejecimiento de los tejidos.
“El tabaco puede provocar deterioro en los tejidos y hacerlos menos resistentes ante una lesión”, explicó el especialista.
Cuándo acudir con un especialista
En caso de presentar dolor persistente, inflamación o dificultad para mover los dedos o la muñeca, los especialistas recomiendan acudir a valoración médica.
La primera opción suele ser un traumatólogo u ortopedista, quien evaluará la lesión y determinará el tratamiento más adecuado.
En situaciones más complejas, puede ser necesario acudir con un cirujano especializado en mano y muñeca, una rama específica de la ortopedia que se dedica a estudiar y tratar las lesiones de estas estructuras.
“Hay casos que puede resolver un ortopedista general, pero otros requieren la atención de un especialista en cirugía de mano”, explicó Sánchez Enríquez.
El especialista subrayó que la prevención, el ejercicio y la atención oportuna pueden ayudar a evitar complicaciones y mantener la movilidad de las manos, una parte fundamental del cuerpo para la vida cotidiana.
Cuidar las manos no requiere medidas complejas, pero sí constancia. La combinación de ejercicios simples, una alimentación adecuada y la atención temprana ante cualquier molestia puede marcar la diferencia entre conservar su funcionalidad o enfrentar lesiones que, con el tiempo, pueden volverse incapacitantes.