Vivir más años es hoy una realidad para muchas personas, pero la calidad de vida en la vejez depende en gran medida de los hábitos que se construyen a lo largo del tiempo. Especialistas en salud advierten que mantenerse en movimiento y cuidar la alimentación son dos decisiones clave para conservar fuerza, movilidad y autonomía en la tercera edad.
Mantenerse en movimiento y cuidar la alimentación son dos factores fundamentales para llegar a la vejez con mayor movilidad, autonomía y calidad de vida. Especialistas en salud señalan que adoptar hábitos saludables desde edades tempranas puede marcar una diferencia significativa en cómo se vive la tercera edad.
El doctor Aldo Argüelles Alegría, jefe del Servicio de Traumatología y Ortopedia del Hospital Civil de Guadalajara “Fray Antonio Alcalde”, explicó que los avances de la medicina han permitido que la esperanza de vida aumente en las últimas décadas. Sin embargo, vivir más años también implica prepararse para mantener la funcionalidad del cuerpo.
“El movimiento y la alimentación son dos pilares fundamentales para una vejez digna. Está claro que vamos a vivir más que nuestros padres porque la ciencia y la medicina nos han ayudado a vivir muchísimo más; por eso es indispensable no dejar de moverse y cuidar lo que comemos”, señaló.
El especialista subrayó que una dieta equilibrada y la actividad física regular ayudan a conservar la movilidad, prevenir enfermedades musculoesqueléticas y mantener la independencia en la vida diaria.
La importancia del músculo para la autonomía

Uno de los puntos centrales para envejecer con buena calidad de vida es mantener la masa muscular. Con el paso de los años el cuerpo pierde la capacidad de generar músculo de forma natural, por lo que la alimentación y el ejercicio cobran mayor relevancia.
De acuerdo con Argüelles Alegría, la proteína es un nutriente clave para conservar la fuerza física y evitar la fragilidad que suele presentarse en edades avanzadas.
“Mantener masa muscular no sólo tiene un beneficio estético, sino principalmente funcional. Si no hay músculo, no te levantas de una silla; puedes estar sano a los 90 años, pero si no hay músculo es imposible que te levantes de la cama o que te muevas”, explicó.
Además, el fortalecimiento muscular ayuda a proteger las articulaciones, lo que puede reducir el dolor en personas que padecen desgaste articular o enfermedades como la artrosis.
El especialista detalló que cuando una persona con artrosis de rodilla fortalece su musculatura y reduce su peso corporal, el dolor puede disminuir considerablemente y la vida útil de la articulación puede prolongarse.
Ejercicio con precaución para evitar lesiones
Aunque la actividad física es fundamental, iniciar ejercicios intensos sin preparación puede provocar lesiones, especialmente en personas con sobrepeso o poca condición física.
Argüelles Alegría recomendó comenzar con rutinas progresivas enfocadas en fortalecer los músculos antes de realizar ejercicios de alto impacto.
“No levantarnos un día y decir ‘Hoy voy a correr’ si no tengo fuerza o si tengo sobrepeso, porque el impacto es mayor y el daño articular puede ser más grave”, explicó.
Entre las actividades más recomendadas para las personas adultas y mayores se encuentra la natación, ya que permite ejercitar todo el cuerpo sin generar impacto en las articulaciones.
“El mejor ejercicio, entre más mayores nos volvemos, es la natación. En el agua no nos caemos, no nos lastimamos y movemos todos los músculos del cuerpo”, indicó.
También destacó que quienes realizaron actividad física intensa durante su juventud pueden presentar mayor desgaste en las articulaciones con el paso del tiempo; sin embargo, suelen recuperarse más rápido si requieren procedimientos médicos como reemplazos articulares.
“El problema suele ser la articulación, no el músculo. Cuando reemplazamos la articulación, estos pacientes se recuperan mucho más rápido porque ya tienen memoria muscular”, señaló.
Alimentación saludable para envejecer mejor
La alimentación también juega un papel decisivo en la salud durante la vejez. El especialista recomendó reducir el consumo de azúcar y aumentar la ingesta de fibra, proteínas y minerales para fortalecer el organismo.
Una dieta balanceada ayuda a mantener el peso adecuado, mejorar la digestión y aportar los nutrientes necesarios para conservar huesos y músculos fuertes.
Entre las recomendaciones básicas destacan:
- Reducir alimentos con alto contenido de azúcar.
- Consumir proteínas de buena calidad como pescado, pollo, huevo o leguminosas.
- Aumentar la ingesta de fibra mediante frutas, verduras y cereales integrales.
- Mantener una hidratación adecuada durante el día.
Estos hábitos no sólo benefician la movilidad, sino que también ayudan a prevenir enfermedades crónicas que pueden afectar la calidad de vida en edades avanzadas.
Actividades en Guadalajara para mantenerse en movimiento
La ciudad de Guadalajara ofrece diversos espacios públicos y actividades que pueden ayudar a mantener una vida activa, especialmente para personas adultas y mayores.
Parque Metropolitano
Uno de los espacios más utilizados para caminar, trotar o realizar ejercicios al aire libre. Cuenta con amplias áreas verdes y circuitos seguros para la actividad física.
Bosque Los Colomos
Este pulmón natural de la ciudad es ideal para caminatas tranquilas, yoga o ejercicios de bajo impacto en contacto con la naturaleza.
Clases de activación física en parques públicos
En distintos puntos de la ciudad se organizan sesiones gratuitas de ejercicio, baile o acondicionamiento físico dirigidas a adultos mayores.
Albercas públicas y centros deportivos
Diversos complejos deportivos municipales ofrecen clases de natación y actividades acuáticas, consideradas entre las mejores opciones para fortalecer músculos sin afectar las articulaciones.
Mantenerse activo en estos espacios puede contribuir no sólo a la salud física, sino también al bienestar emocional y social.
Hábitos que marcan la diferencia
El especialista reiteró que la clave para una vejez digna comienza desde etapas tempranas de la vida. Incorporar ejercicio regular, cuidar la alimentación y mantener hábitos saludables puede marcar una diferencia importante en la movilidad y la independencia durante la tercera edad.
“Alejarnos del azúcar, mantenernos hidratados, comer fibra, proteínas y minerales, y seguir en movimiento son decisiones que impactan directamente en cómo vamos a vivir en el futuro”, concluyó.
Los especialistas coinciden en que el envejecimiento saludable no depende de una sola decisión, sino de hábitos cotidianos que se mantienen durante años. Permanecer activo, cuidar la alimentación y fortalecer el cuerpo de manera gradual puede marcar la diferencia entre una vejez con limitaciones físicas y una etapa de vida con mayor independencia y bienestar.