SALOMÓN GONZÁLEZ
- Charros de Jalisco portadores de un gran legado y cinco generaciones, entran en acción manteniendo su poder deportivo.
- La charrería en el siglo XX se convierte en una competencia deportiva y en un espectáculo urbano que reúne a la gran familia mexicana.
Portadores de un gran legado que dio origen a más de cinco generaciones, los charros de Jalisco entran en acción manteniendo su poder deportivo, lo que se traduce en talento de sus charros con buenas hechuras de equipo competitivo. Lo harán hoy en el campo charro Jalisco en punto de las 12 horas, dejando de manifiesto la bravura y el temple de uno de los grandes referentes nacionales en estas lides.
Recientemente participaron con intensidad en Aguascalientes, en el torneo triple A de la Feria de San Marcos, donde Rancho Las Cuatas, Nayarit, fue el campeón del certamen con 395 puntos.

Y el pasado domingo se presentaron en el Circuito Excelencia Charra 2019, en el Lienzo “Nito” Aceves de la Calera, una oportunidad que les permitió mostrarse con pericia y buena condición física, donde faltó suerte en las manganas, faenas que recorrieron los 365 grados del terreno. Los ganadores del serial son Charros de La Laguna, Durango, quienes arremetieron al final con 431 puntos.
La charrería nació en México, desde sus inicios con más de 300 años, basado en las prácticas del campo, se ha distinguido por su historia y trascendencia, siendo el único deporte declarado por la UNESCO como “Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad”. En el siglo XX se convierte en una competencia deportiva y en un espectáculo urbano que reúne a la gran familia mexicana.

Las charreadas se celebran en todo el país y algunos estados de la Unión Americana, siendo Jalisco un estado con una de las tradiciones más robustas.
Con las faenas en el lienzo nos encontramos y que el Gran Caporal reparta suerte.