La manifestación reunió a colectivos feministas, familias de víctimas y contingentes diversos que exigieron justicia y el fin de la violencia contra las mujeres
Miles de mujeres participaron este sábado en la segunda marcha por el Día Internacional de la Mujer en la ciudad de Guadalajara, una movilización que partió del Parque Morelos y recorrió diversas calles del centro de la capital jalisciense para exigir justicia ante la violencia de género.
De acuerdo con estimaciones de colectivos participantes, la manifestación reunió a más de 50 mil personas, mientras que autoridades de Protección Civil reportaron una participación aproximada de 10 mil mujeres en esta segunda marcha, además de cerca de 5 mil en la movilización separatista que se realizó previamente durante la jornada.
La convocatoria destacó por la diversidad de los contingentes, en los que participaron mujeres de distintas edades, colectivos feministas, familias de víctimas de feminicidio y desaparición, así como personas de la comunidad LGBTQ+, incluyendo mujeres trans.
Familias de víctimas encabezaron el contingente
Como ocurre en cada jornada del 8 de marzo, las familias de mujeres víctimas de feminicidio y desaparición encabezaron la movilización.
Madres, hermanas e hijas marcharon con fotografías, pancartas y cruces moradas para recordar a las mujeres que han sido asesinadas o permanecen desaparecidas, mientras exigían justicia y castigo a los responsables.
Entre las voces que se escucharon durante la marcha estuvieron también niñas que, acompañadas por sus familiares, repetían consignas en memoria de sus madres y pedían justicia por los casos que siguen sin resolverse.
Las cruces moradas, el humo de colores y la brillantina formaron parte del ambiente que acompañó a las participantes durante todo el recorrido por el centro de la ciudad.
Recorrido por el centro de Guadalajara
La movilización inició por la tarde en el Parque Morelos y avanzó por la Calzada Independencia para incorporarse posteriormente a la avenida Juárez, una de las principales vialidades del centro de la ciudad, hasta llegar a las inmediaciones del Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara y el andador Escorza.
La marcha formó parte de las dos movilizaciones convocadas en Guadalajara durante la jornada del 8 de marzo, una fecha en la que miles de mujeres salen a las calles para denunciar la violencia de género y exigir políticas públicas que garanticen seguridad e igualdad.
Durante el recorrido se escucharon consignas contra la violencia machista, así como llamados a las autoridades para garantizar justicia en los casos de feminicidio y desaparición.
Momentos de tensión durante la marcha
A lo largo de la movilización se registraron algunos momentos de tensión protagonizados por el llamado bloque negro, integrado por manifestantes vestidas de negro y con el rostro cubierto.
Este grupo realizó pintas en muros y golpeó algunas de las tablas que protegían sucursales bancarias y comercios del centro de la ciudad.
Uno de los momentos más tensos ocurrió cuando el contingente llegó a las inmediaciones del Templo del Refugio, ubicado sobre avenida Juárez.
En ese punto se encontraban familias católicas que rezaban frente al templo mientras decenas de policías municipales resguardaban el edificio para evitar daños.
La presencia de los elementos de seguridad generó inconformidad entre algunas manifestantes, quienes reclamaron que las autoridades protegen más a los edificios que a las mujeres víctimas de violencia.
Metros adelante, cerca del Parque Revolución, también se registraron empujones entre manifestantes y policías luego de que algunas participantes derribaran vallas colocadas alrededor de las obras de remodelación del espacio público.
Llegada a la Universidad de Guadalajara
El contingente continuó su recorrido hasta llegar a la zona de rectoría de la Universidad de Guadalajara, donde algunas manifestantes rompieron vidrios del museo universitario e intentaron acercarse al edificio administrativo.
Sin embargo, la presencia de personal de seguridad impidió que las manifestantes avanzaran hacia el inmueble.
Un ambiente mayoritariamente pacífico
A pesar de los incidentes aislados, la mayor parte de la movilización se desarrolló en un ambiente festivo y de solidaridad entre las participantes.
Durante el trayecto, comerciantes y habitantes del centro de Guadalajara salieron a ofrecer agua a las mujeres que marchaban, mientras distintos contingentes realizaron bailes y presentaciones de batucada que marcaron el ritmo de la protesta.
También participaron niñas y niños vestidos con prendas moradas, madres acompañando a sus hijas e incluso algunas mascotas que formaron parte del recorrido.
El color morado predominó en pancartas, banderas y vestimenta, símbolo internacional del movimiento feminista.
Exigen poner fin a la violencia contra las mujeres
La movilización concluyó con un mensaje central compartido por los distintos colectivos participantes: la exigencia de poner fin a la violencia machista y garantizar justicia para las víctimas.
En las consignas y discursos que acompañaron la marcha se reiteró que las mujeres no están dispuestas a permanecer en silencio frente a los casos de feminicidio, desaparición y agresiones que continúan registrándose en el país.
La jornada en Guadalajara se sumó a las movilizaciones realizadas en distintas ciudades de México y América Latina durante el 8 de marzo, donde miles de mujeres salieron a las calles para exigir seguridad, igualdad y justicia.