En Jalisco, por cada peso que percibe un hombre, una mujer gana entre 60 y 65 centavos. La diferencia representa, en términos generales, casi 37 por ciento menos de ingresos para ellas, una situación que refleja desigualdades estructurales persistentes en el mercado laboral.
La doctora Laura Victoria Rodríguez Zaragoza, profesora investigadora del Departamento de Economía del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA), explicó que la brecha salarial de género es la diferencia porcentual promedio entre los ingresos de hombres y mujeres, y que esta evidencia condiciones históricas de desigualdad.
Cinco factores que explican la desigualdad
De acuerdo con la especialista, existen al menos cinco factores que propician esta disparidad en los ingresos.
El primero es la concentración de mujeres en sectores menos remunerados. Muchas de ellas se desempeñan en actividades con salarios más bajos, lo que limita su crecimiento económico.
El segundo factor es la carga desproporcionada de trabajo doméstico y de cuidados no remunerados. Las mujeres asumen, en la mayoría de los casos, la responsabilidad principal en el cuidado de hijas, hijos, personas mayores o enfermas, lo que reduce sus oportunidades de empleo formal y de tiempo completo.
En tercer lugar, la alta presencia femenina en la informalidad laboral influye de manera directa en sus ingresos. Según datos expuestos por la académica, 55 por ciento de las mujeres trabaja en la informalidad o en empleos parciales y de medio tiempo, donde los salarios y las prestaciones suelen ser menores.
El cuarto elemento es la penalización por maternidad. Diversos estudios han documentado que cuando una mujer decide maternar, sus ingresos tienden a disminuir de forma considerable, debido a interrupciones en su trayectoria laboral o a menores oportunidades de ascenso.
El quinto factor son los llamados “techos de cristal”, es decir, las barreras invisibles que dificultan el acceso de las mujeres a puestos directivos o de toma de decisiones, que suelen ser los mejor remunerados.
“Aproximadamente, en Jalisco, las mujeres estamos ganando de 60 a 65 centavos por cada peso que gana un hombre”, señaló la investigadora, al advertir que esta diferencia impacta directamente en la economía de los hogares.
Factores culturales y negociación salarial
Aunque en México existen reformas a la Ley Federal del Trabajo orientadas a reducir desigualdades económicas, la especialista apuntó que los factores culturales continúan influyendo en la brecha salarial.
Explicó que en procesos de contratación, los hombres suelen negociar salarios más altos, incluso cuando no cumplen con la totalidad de los requisitos del puesto. En contraste, muchas mujeres, aun cuando cubren ampliamente el perfil solicitado, aceptan condiciones salariales más bajas debido a la necesidad de conciliar su vida laboral con responsabilidades familiares.
Esta dinámica, añadió, coloca a las mujeres en una posición de negociación distinta, que termina reflejándose en sus ingresos.
Retroceso tras la pandemia
La pandemia de covid-19 también afectó los avances en materia de igualdad económica. De acuerdo con la académica, durante ese periodo se registró un retroceso cercano a 30 años en la lucha por la igualdad y la no discriminación, lo que amplió la desventaja en oportunidades, salarios dignos y protección laboral para las mujeres.
Ante este panorama, consideró necesario impulsar políticas públicas que fomenten la corresponsabilidad en los cuidados y promuevan la participación femenina en sectores mejor remunerados.
Subrayó que una mayor integración de mujeres en el mercado laboral formal y en áreas productivas tendría efectos positivos en la productividad, el ingreso de los hogares y el crecimiento económico.
Incluso, diversos estudios señalan que si la brecha de género se eliminara, el ingreso per cápita podría aumentar hasta 22 por ciento, lo que beneficiaría a toda la sociedad.
Además del impacto económico, la reducción de la desigualdad salarial también tendría efectos en la salud mental, el desarrollo personal y la estabilidad social.
¿Dónde denunciar?
Para quienes consideren que enfrentan desigualdad salarial, la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (Profedet) y la Junta Local de Conciliación y Arbitraje de Jalisco ofrecen asesoría legal, mediación y acompañamiento en caso de requerir iniciar un procedimiento formal.
Las autoridades ponen a disposición información y orientación a través de sus canales oficiales para atender este tipo de situaciones.
La brecha salarial de género en Jalisco continúa siendo un desafío estructural que impacta no sólo a las mujeres, sino al desarrollo económico y social del estado.
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