La demanda de rosas en Jalisco crecerá hasta 25 por ciento con motivo del 14 de febrero, Día del Amor y la Amistad, de acuerdo con proyecciones de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de Jalisco (SADER Jalisco). La fecha representa una de las temporadas más importantes para el sector ornamental en el estado, especialmente en el Área Metropolitana de Guadalajara.
Para este año, las y los productores estiman ingresos por aproximadamente 315 millones de pesos, derivados de la comercialización de alrededor de 300 mil paquetes de rosas. La producción comenzó en la última semana de enero y se extenderá hasta la tercera semana de febrero, periodo en el que se alcanzan los mejores precios del año dentro del mercado ornamental.
El Gobierno de Jalisco ha impulsado diversas estrategias productivas para fortalecer al sector, entre ellas la modernización de infraestructura, la mejora en la logística de distribución y el fortalecimiento de invernaderos y sistemas de cultivo protegido. Estas acciones han permitido elevar la calidad, uniformidad y vida poscosecha de las flores, factores clave para mantener la competitividad frente a otros estados productores.
En Jalisco, la producción de rosas se concentra principalmente en dos núcleos: La Manzanilla de la Paz y Capilla de Guadalupe, donde se cultivan alrededor de 18 hectáreas. Además, existe producción tanto en superficie a cielo abierto como en invernaderos en municipios como Guadalajara, Zapopan, Tonalá, Tlaquepaque y Tlajomulco, lo que amplía la capacidad de abastecimiento para el mercado local y regional.
El 14 de febrero es la segunda fecha más relevante del año para el sector ornamental, solo después del 10 de mayo, Día de las Madres, cuando se concentra cerca del 50 por ciento de la venta anual de flores. El 25 por ciento restante se distribuye principalmente entre octubre y diciembre, durante celebraciones como Día de Muertos y las festividades decembrinas.
Productores locales señalan que la temporada de San Valentín representa una oportunidad clave para fortalecer sus ingresos y mantener empleos en comunidades rurales. La implementación de sistemas protegidos no solo mejora la calidad del producto final, sino que también reduce riesgos asociados a cambios climáticos y plagas, lo que brinda mayor certidumbre a las familias dedicadas a esta actividad.
Con el repunte esperado en la demanda, el sector ornamental jalisciense busca consolidarse como un referente nacional en producción y distribución floral. El objetivo es aprovechar las fechas estratégicas del calendario para dinamizar la economía local y generar condiciones más estables para el campo.