La llegada de la temporada invernal, los cambios bruscos de temperatura y los entornos cerrados que facilitan el intercambio de gérmenes crean condiciones propicias para la circulación de virus respiratorios, entre ellos la influenza AH3N2, por lo que se prevé un repunte de casos durante los meses de enero y febrero, advirtieron especialistas del Centro Universitario de Tlajomulco (CUTlajomulco).
Durante una rueda de prensa, profesionales de la salud coincidieron en que este comportamiento es esperado en los meses más fríos del año, cuando incrementan las infecciones respiratorias agudas. Señalaron que la influenza AH3N2 es resultado de la mutación y recombinación de distintos virus, lo que da origen a nuevos subclados o variantes que, si bien no presentan la letalidad observada en la pandemia de COVID-19, sí pueden causar complicaciones graves e incluso la muerte, especialmente en personas que no cuentan con vacunación o tratamiento preventivo.
Un virus conocido, pero en constante evolución
El doctor Gustavo Rosales, neumólogo y profesor investigador del CUTlajomulco, explicó que el virus de la influenza AH3N2 no es nuevo, ya que su presencia ha sido documentada desde hace más de 50 años. No obstante, en los últimos meses se ha registrado un incremento de casos en países como Estados Unidos, Reino Unido y Australia, asociado a una nueva variante.
“Esta variante corresponde al tipo de virus AH3N2; no es un virus nuevo. Hay reportes de brotes desde la década de los sesenta, algo similar a lo que ocurrió con la influenza H1N1 en 2009”, detalló el especialista.
Rosales subrayó que, como ocurre con otros virus de influenza, ciertos grupos poblacionales presentan mayor riesgo de desarrollar cuadros graves, entre ellos las personas adultas mayores, niñas y niños menores de cinco años, así como quienes padecen enfermedades crónico-degenerativas o presentan algún grado de inmunosupresión.
“La gran proporción de enfermedades graves y defunciones tienden a concentrarse en estos grupos poblacionales”, afirmó, al reiterar la importancia de acudir a los módulos de vacunación contra la influenza.
Mutaciones y riesgo epidemiológico
Por su parte, la doctora Judith Carolina de Arcos Jiménez, investigadora y profesora del CUTlajomulco, explicó que el virus AH3N2 es una variación que ha evolucionado a lo largo del tiempo como resultado de la interacción de dos virus de influenza durante un mismo periodo de infección, lo que permite el intercambio de carga genómica.
Este proceso puede generar subtipos con características distintas, algunos de los cuales pueden llegar a tener potencial pandémico, como ocurrió en el pasado con el virus H1N1.
“Fue lo que ocurrió con H1N1, que surgió de la combinación de varios segmentos de influenza porcina europea, influenza aviar e influenza humana. Esa recombinación dio lugar a un virus totalmente distinto a lo que nuestros anticuerpos conocían”, explicó la investigadora.
Añadió que, aunque se han desarrollado vacunas para reducir la mortalidad asociada a la influenza H3N2, el virus continúa mutando año con año, lo que hace indispensable mantener actualizadas las estrategias de prevención.
“La influenza cambia constantemente. De ahí la importancia de que las personas se vacunen cada año, ya que pueden surgir subclados frente a los cuales las vacunas aplicadas hace dos o tres años ya no sean tan eficaces”, señaló.
Vacunación, clave para prevenir complicaciones
El doctor Pedro Martínez Ayala, infectólogo y profesor investigador del CUTlajomulco, enfatizó que vacunarse contra la influenza H3N2 no garantiza que una persona no se infecte, pero sí reduce de manera significativa el riesgo de complicaciones graves, hospitalización y muerte.
“El objetivo principal de la vacunación no es evitar cuadros leves de gripe, sino prevenir mortalidad y hospitalizaciones. Se espera que las vacunas sigan siendo eficaces en términos de disminuir la severidad de la enfermedad”, puntualizó.
Martínez Ayala explicó que los síntomas de la influenza H3N2 son similares a los de otras variantes del virus, como fiebre, malestar general y síntomas respiratorios, por lo que resulta fundamental reforzar la vacunación, especialmente en los grupos de mayor riesgo.
Panorama actual de la influenza en México
De acuerdo con datos médicos presentados por los especialistas, hasta la primera semana de diciembre se han documentado en México 952 casos de influenza. De ese total, 154 corresponden a influenza H3N2, 52 a influenza tipo B, 681 a H1N1 y 65 al virus A no subtipificable.
En cuanto a defunciones, se han registrado cinco fallecimientos, todos asociados a la influenza H1N1. Hasta el momento, no se reportan muertes vinculadas a la variante H3N2.
“La influenza H3N2 no es una ‘supergripe’. Es una variante más que seguirá apareciendo a lo largo de la historia por la interacción constante entre los virus y los humanos. El COVID-19 nos dejó importantes enseñanzas, y una de ellas es que la vacunación sigue siendo el pilar fundamental de la prevención”, concluyó el infectólogo.