La exposición itinerante “100 años, Mi historia es natural”, creada por el Centro Universitario de la Costa Sur (CUCSur), concluye este lunes su recorrido por la Red Universitaria de la Universidad de Guadalajara (UdeG) tras recibir a más de 5 mil visitantes. La muestra, instalada en la explanada del edificio de Rectoría General, tuvo el objetivo de acercar a la comunidad universitaria y al público en general al conocimiento de la biodiversidad del Occidente de México y sensibilizar sobre los riesgos que enfrenta.
La colección, considerada única en su tipo en América Latina, realizó una gira por los centros universitarios de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH), Tlaquepaque (CUTlaquepaque), Valles (CUValles) y Altos (CUAltos). En cada sede, estudiantes, docentes y familias pudieron observar más de mil ejemplares entre mamíferos, insectos, anfibios, reptiles, plantas y hongos. Su contenido ofrece una mirada amplia sobre las especies que habitan la región y otras partes del mundo, así como los desafíos que enfrentan debido a la pérdida de hábitat, el cambio climático y el impacto humano.
Durante la última jornada, la doctora María del Socorro Pérez Alcalá, Coordinadora General Académica y de Innovación, destacó que la exposición permite reconocer especies que suelen pasar desapercibidas pese a habitar en zonas cercanas al Área Metropolitana de Guadalajara. Subrayó que esta falta de conocimiento influye en la percepción social sobre la fauna local.
“Queremos desmitificar que algunas especies hacen daño; pero los más peligrosos somos nosotros, al no respetar la diversidad y al estar en constante conflicto con el entorno. Es momento de reconciliarnos y valorar la riqueza que tenemos en el Occidente de nuestro país”, señaló la funcionaria, quien invitó a aprovechar la muestra como una oportunidad para observar el entorno desde otra perspectiva.
La Rectora del CUCSur, Ana María de la O Castellanos Pinzón, recordó que esta colección itinerante tiene 18 años de historia y está integrada por ejemplares resultado de más de cuatro décadas de trabajo académico y científico en ese centro universitario. Explicó que, además de la muestra, el CUCSur cuenta con una estación científica dedicada a la investigación y preservación de los recursos naturales.
“Allá trabajamos de manera permanente por la conservación del medio ambiente. Esta exposición refleja el esfuerzo de muchos años e invita a reconocer que todos somos parte del mismo planeta”, afirmó. Añadió que el centro universitario impulsa desde la formación profesional carreras orientadas a la gestión de ecosistemas, como la Ingeniería en Recursos Naturales.
El responsable de la colección biológica, Luis Eugenio Rivera Cervantes, resaltó el papel del CUCSur como referente en temas ambientales dentro de la UdeG. Advirtió que la situación global de la biodiversidad es crítica y requiere acciones educativas que fomenten la responsabilidad individual y colectiva.
“A nivel mundial, los recursos naturales se encuentran en un grave dilema. Hay cientos o miles de especies al borde de la extinción, y en México tenemos un gran compromiso, porque somos uno de los países más biodiversos del planeta. Tenemos especies emblemáticas en riesgo, y nuestra labor es concientizar a la población”, subrayó.
Rivera Cervantes explicó que esta exposición se ha convertido en un ejemplo replicado por otras instituciones, como la Universidad del Salvador, que próximamente inaugurará una muestra biológica inspirada en el modelo desarrollado por el CUCSur. Esto demuestra, dijo, el alcance del trabajo académico en torno a la conservación y la comunicación científica.
La muestra “100 años, Mi historia es natural” también busca acercar a los visitantes a los procesos ecológicos que sostienen la vida en la región. A través de especímenes preservados, material didáctico y explicaciones sobre cada especie, los asistentes pudieron comprender cómo se relacionan los ecosistemas y por qué su cuidado resulta crucial para el bienestar de las comunidades humanas.
Además de los ejemplares propios del Occidente de México, la exposición incluyó especies provenientes de otras latitudes, con el fin de ofrecer una visión global de los retos ambientales. La diversidad presentada permitió a los visitantes observar diferencias en morfología, comportamientos y adaptaciones, lo que enriqueció la experiencia educativa.
Autoridades universitarias coincidieron en que la gira contribuyó a fortalecer la identidad ambiental de la comunidad universitaria y a promover prácticas responsables que ayuden a mitigar el deterioro de los ecosistemas. Recordaron que la UdeG impulsa múltiples proyectos de investigación y divulgación orientados a la conservación, y que estas exhibiciones fortalecen el vínculo social con la ciencia.
Tras su cierre en la Rectoría General, la colección regresará al CUCSur para continuar su labor de divulgación, investigación y conservación, con la expectativa de futuras giras y colaboraciones nacionales e internacionales.