Francisco López Serrano, una de las voces destacadas de la narrativa española contemporánea, recibió esta tarde el Premio Ciudad y Naturaleza “José Emilio Pacheco” 2025 durante una ceremonia celebrada en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL). El reconocimiento distingue obras literarias que abordan la relación entre las personas, la ciudad y el entorno natural, y este año cumple una década de existencia.
El Director del Museo de Ciencias Ambientales (MCA) de la Universidad de Guadalajara (UdeG) y creador del premio, doctor Eduardo Santana Castellón, recordó que el proyecto del museo comenzó a gestarse desde la década de los ochenta, inspirado por el profesor Federico Solórzano y el líder universitario Raúl Padilla López. Explicó que aquel esfuerzo inicial derivó, años más tarde, en la construcción del MCA, un espacio dedicado a comprender las dinámicas urbanas y fomentar la conservación ambiental.
En este contexto, destacó que el premio —único en América Latina— surge de la convicción de que la literatura puede ofrecer un respiro, esperanza y un llamado a la acción ante los desafíos ambientales. “La poesía y la literatura nos traen un respiro, esperanza y un llamado a la acción”, subrayó.
Durante la ceremonia, la escritora Laura Emilia Pacheco señaló que la obra ganadora, Hoy es el Apocalipsis, marca un nuevo trayecto para López Serrano al llevar el premio por primera vez a España. Destacó que los diez textos que componen el libro funcionan como un espejo que puede resultar brutal, hilarante o inquietante por la forma en que reflejan comportamientos humanos con los que el lector termina por identificarse.
La Directora de la Editorial Universitaria, Sayri Karp, anunció una edición especial con motivo del décimo aniversario del premio. Explicó que, tanto en cuento como en poesía, los participantes han llegado a conclusiones similares a las que plantea la ciencia respecto a la urgencia de modificar nuestra relación con el planeta. “Queremos que todo el mundo sepa que juntos tenemos que cambiar para que este planeta pueda sobrevivir, y que todos nosotros también podamos sobrevivir”, señaló.
Por su parte, la Directora General de la FIL, Marisol Schulz Manaut, recordó que la propuesta de crear el premio surgió hace más de una década, cuando el doctor Santana Castellón planteó la necesidad de unir literatura y ciencias ambientales. Para ella, esta iniciativa demuestra que ambas disciplinas no están separadas, sino que pueden amplificar su impacto cuando dialogan.
López Serrano agradeció el reconocimiento y expresó que recibirlo representa, en su experiencia, dos premios: el galardón oficial y un reencuentro personal con la obra de José Emilio Pacheco. Relató que descubrió al poeta mexicano en los años ochenta y que volver a su obra ahora, desde una mirada más madura, ha sido igualmente significativo. Consideró que la poesía está presente tanto en el verso como en la prosa, pero también en la vida cotidiana y la solidaridad humana, una perspectiva que, dijo, aprendió del propio Pacheco.
En representación del jurado y del Comité de Honor, la escritora Mónica Lavín destacó la salud del premio en su décimo aniversario, respaldado por mil 682 propuestas que han explorado la experiencia humana frente al dilema entre ciudad y naturaleza. Aseguró que esta trayectoria demuestra que el concurso llegó para quedarse.