La enfermedad altamente contagiosa, que se creía eliminada en la región, resurge violentamente en México y Estados Unidos. Expertos de salud pública claman por reforzar la vacunación como la única defensa eficaz ante la desinformación y la caída de coberturas.
La salud pública enfrenta una crisis alarmante en 2025: el sarampión, una enfermedad viral prevenible, ha regresado con fuerza, causando brotes significativos a ambos lados de la frontera y cobrando vidas, principalmente entre la población no vacunada.
El resurgimiento se ha ligado directamente a la disminución en las tasas de vacunación entre la población infantil, un fenómeno agravado tras la pandemia de COVID-19 y el aumento del escepticismo sobre las vacunas. De hecho, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierte que las tasas de vacunación en las Américas han caído por debajo del 70%, cuando se requiere un umbral mínimo del 95% para prevenir brotes comunitarios.
Las Trágicas Consecuencias de la No Vacunación
El sarampión no es una enfermedad leve. Es causada por el Measles morbillivirus y es tan contagiosa que un individuo no vacunado tiene un 90% de riesgo de contraerla si es expuesto. Un solo caso puede transmitir la enfermedad hasta a 13 personas.
Los brotes recientes subrayan la urgencia de la inmunización. En Estados Unidos, el brote del suroeste en 2025 registró 1,288 casos confirmados hasta julio de 2025. Lo más devastador es que se registraron tres muertes, siendo estas las primeras por sarampión en el país desde 2015, y las tres víctimas eran individuos no vacunados. Algunos de los casos requirieron cuidados intensivos por complicaciones como neumonía bacteriana, incluyendo intubación para respirar.
En México, la situación también es crítica. El país acumula más de 5,000 casos confirmados en 2025. A la cabeza de los contagios nacionales se encuentra Chihuahua, con más de 4,400 casos, seguido de Jalisco.
Jalisco, que a finales de octubre de 2025 sumaba 122 casos confirmados, lamentó la pérdida de una bebé de 11 meses de edad, quien falleció en Arandas. Esta menor, proveniente de una familia de jornaleros, no había sido vacunada y llegó al hospital en un estado de gravedad y desnutrición. El Secretario de Salud de Jalisco, Héctor Raúl Pérez Gómez, indicó que el 95.1% de los casos confirmados en la entidad no contaban con el esquema de vacunación o lo tenían incompleto.
La Vacuna: Nuestro Escudo Comunitario
Frente a esta amenaza, la vacuna SRP (sarampión, rubéola, parotiditis) es la herramienta más efectiva y segura para el control y prevención. La primera dosis de la SRP ofrece una protección del 93%, y la segunda dosis aumenta la protección al 97%.
En México, el esquema de inmunización recomienda la primera dosis a los 12 meses de edad y la segunda dosis a los 6 años. Sin embargo, ante un brote, las autoridades recomiendan la aplicación de una “dosis cero” para lactantes de 6 a 11 meses, seguida de las dosis de esquema a los 12 y 18 meses.
La Universidad de Guadalajara (UdeG) ha reforzado el llamado a la acción, señalando que las personas mayores de 40 o 50 años probablemente ya tienen inmunidad natural por haber padecido la enfermedad o por vacunación previa. Para el resto de la población susceptible, la recomendación es clara:
• Verificar la Cartilla Nacional de Salud (CNS): El antecedente verbal no se considera válido.
• Completar el esquema: Si solo tiene una dosis, debe aplicarse una segunda. Si no tiene ninguna dosis documentada, debe aplicarse las dos.
• Adultos Jóvenes: La vacuna SR (sarampión y rubéola) debe estar al día para adolescentes y adultos jóvenes que no han completado el esquema.
Respuesta Intensiva y Urgente
Ante el incremento de casos, el Gobierno de Jalisco ha puesto en marcha una campaña masiva de vacunación gratuita con módulos instalados en los 125 municipios, con el objetivo de aplicar al menos 1.2 millones de dosis para cortar la transmisión en menos de 60 días. La vacuna está disponible en los 580 centros de salud del Estado, así como en el IMSS y el ISSSTE, sin distinción de derechohabiencia.
La Secretaría de Educación, ante casos confirmados, ha implementado protocolos de suspensión temporal de clases en grupos afectados y ha impulsado la vacunación extensiva para garantizar que el esquema esté completo en todos los alumnos.
El sarampión, que se transmite por diseminación de aerosoles, requiere que la población tome medidas preventivas:
1. Vacunación: Mantener al día el esquema SRP/SR.
2. Aislamiento: No enviar a la escuela a niños con síntomas (fiebre o erupciones).
3. Higiene: Reforzar el lavado de manos y mantener los espacios bien ventilados, ya que el virus puede permanecer suspendido en el aire por hasta dos horas.
El brote que hoy enfrenta el país es una alerta directa: una enfermedad prevenible ha vuelto, y solo la acción colectiva, la vacunación y la vigilancia pueden detenerla. México logró la eliminación endémica del sarampión en 1996; es imperativo que la población actúe para evitar la pérdida de este logro histórico.