El alcalde de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez, falleció la noche de este sábado 1 de noviembre tras ser atacado a balazos mientras asistía al Festival de Velas en el Centro Histórico de la ciudad. El hecho fue confirmado por el Gabinete de Seguridad, que informó también sobre la detención de dos personas presuntamente involucradas en la agresión, mientras que uno de los atacantes perdió la vida.
De acuerdo con reportes preliminares, el edil fue sorprendido por un sujeto armado poco después de tomarse fotografías con algunos niños durante el evento. Los escoltas del alcalde repelieron la agresión, lo que derivó en un intercambio de disparos que dejó una persona herida y al presunto agresor abatido en el lugar.
Carlos Manzo, de 46 años, fue electo presidente municipal de Uruapan en septiembre de 2024 bajo la fórmula de candidato independiente del movimiento local “La Sombreriza”. Antes de asumir la alcaldía, se desempeñó como diputado federal (2021-2024) por el distrito correspondiente a Uruapan y trabajó como auditor en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Michoacán entre 2017 y 2018.
Durante su gestión, Manzo impulsó una política de mano dura contra el crimen organizado, lo que lo colocó en el centro de la polémica. Tras la captura de “El Rino”, presunto miembro del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el alcalde activó un “código rojo” en todo el municipio ante el riesgo de represalias.
También se hizo conocido por su discurso frontal sobre la violencia en Michoacán. En diversas ocasiones, criticó las políticas de seguridad federales al asegurar que “no puede haber abrazos para los delincuentes… para los delincuentes debe haber chingadazos cuando atentan contra la gente inocente”.
En junio pasado, el edil anunció un programa de recompensas de hasta un millón de pesos para policías municipales que realizaran decomisos o detenciones relevantes, como parte de una estrategia para estimular la actuación de la fuerza pública.
En los últimos meses, Manzo había denunciado amenazas directas en su contra. El 19 de septiembre solicitó apoyo al entonces secretario de Seguridad Pública federal, Omar García Harfuch, advirtiendo que temía por su vida. “No quiero ser un presidente municipal más de la lista de los ejecutados”, expresó en aquella ocasión.
La noticia de su asesinato provocó consternación en la comunidad uruapense y entre diversos sectores políticos del estado. En redes sociales, ciudadanos y funcionarios lamentaron el crimen y reconocieron su carácter combativo frente a los grupos criminales.
El Gabinete de Seguridad informó que se mantiene un operativo especial en Uruapan para garantizar la seguridad en la zona y esclarecer el móvil del ataque. Hasta el momento, las autoridades no han confirmado si el atentado fue resultado de las amenazas que el alcalde había denunciado previamente.
Carlos Manzo se suma a la lista de autoridades municipales asesinadas en el país en lo que va del año, un hecho que vuelve a colocar a Michoacán como uno de los estados más afectados por la violencia política y criminal.