Por Profesor Jorge Enrique Hernández Preciado, primer Delegado Regional del ISSSTE en Jalisco
El 1 de octubre se conmemora el Día Internacional de las Personas de Edad, establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 14 de diciembre de 1990, mediante la resolución 45/106. Esta fecha nos invita no solo a reflexionar, sino a actuar en torno a los retos y oportunidades que implica el envejecimiento poblacional en el siglo XXI.
Para este 2025, el lema es contundente: “Las personas de edad impulsan la acción local y mundial: nuestras aspiraciones, nuestro bienestar y nuestros derechos”. Una consigna que reconoce el papel activo de quienes, con su experiencia y sabiduría, siguen aportando al desarrollo de la sociedad.
Principios rectores y visión global
La ONU, en 1991, definió los principios para las personas mayores: independencia, participación, cuidados, autorrealización y dignidad. Posteriormente, en 2002, impulsó la idea de una sociedad para todas las edades, con el propósito de integrar a la población mayor en el diseño de políticas públicas y en la vida comunitaria.
Hoy, más que nunca, este enfoque resulta vital. El envejecimiento ya no es un fenómeno marginal, sino un rasgo característico de nuestras sociedades. Reconocerlo nos obliga a generar condiciones para que cada persona transite hacia la vejez con bienestar, autonomía y oportunidades de desarrollo.
Cifras, datos y hechos
De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas, el número de personas mayores de 60 años se ha duplicado en las últimas tres décadas, al pasar de 541 millones en 1995 a 1,200 millones en 2025. Las proyecciones indican que para 2050 este sector alcanzará los 2,100 millones.
Un dato particularmente relevante es el crecimiento de la población de 80 años o más, grupo etario que, hacia mediados de la década de 2030, superará en número a los bebés y llegará a 265 millones de personas.
Una vejez dinámica y con derechos
Estas cifras no deben alarmarnos, sino convocarnos. El Día Internacional de las Personas de Edad representa la oportunidad de motivar a la sociedad en general sobre un tema que nos compete a todos: el envejecimiento y el derecho de permanecer integrados a la vida social, aportando con participación activa en la planeación de políticas públicas.
Al mismo tiempo, es necesario interpelar a gobiernos, partidos políticos, sindicatos y medios de comunicación para que se visibilicen tanto los avances como los problemas aún pendientes en materia de atención a las personas mayores. Se requieren medidas concretas que hagan posible un envejecimiento protagónico, con una vejez dinámica y socialmente reconocida.
Reconocimiento a los trabajadores del ISSSTE
Es importante destacar que este 1 de octubre también se conmemora el Día Nacional del Trabajador del ISSSTE. A todas y todos ellos, nuestro reconocimiento por su dedicación y esfuerzo en preservar, conservar, mejorar y restaurar la salud, así como en garantizar seguros, prestaciones y servicios que contribuyen al bienestar de la población derechohabiente.
Desde esta tribuna, extendemos una felicitación a quienes forman parte de la gran familia ISSSTE, porque su compromiso diario da vida y fortaleza a la institución.