Con la participación de más de 900 niñas, niños y adolescentes de 17 municipios, el Consejo Estatal de Seguridad Pública, a través del Centro de Prevención Social del Estado de Jalisco (CPSEJ), concluyó con éxito el ciclo de verano del programa “Somos Semillas de Paz”, una estrategia orientada a fortalecer la cultura de paz y la prevención social.
El cierre tuvo lugar en Chapala, donde la Directora de Prevención Social del municipio, Elvira Crespo, solicitó que esta metodología se implemente en las escuelas locales durante el próximo ciclo escolar. “Queremos que nuestras niñas y niños continúen con esta experiencia a lo largo del año, para sembrar bases firmes de convivencia y respeto en las aulas”, expresó.
Por su parte, Yasmín Palos Rodríguez, Directora del CPSEJ, celebró el interés mostrado y destacó que el programa fue diseñado para que cada municipio pueda adoptarlo en su territorio. Ante la audiencia de niñas, niños y adolescentes, subrayó la importancia de reconocerlos como protagonistas en la construcción de entornos seguros.
“Ustedes son las verdaderas semillas de paz, y nuestro deber como personas adultas es cuidarles y acompañarles para que germinen en una sociedad distinta, más justa y más humana”, afirmó Palos Rodríguez.
La clausura estuvo encabezada por Erika Eryn Torres Herrera, presidenta del DIF Chapala, y contó con la presencia de Max Castellanos, comisario de Seguridad Pública municipal.
El taller, diseñado por el CPSEJ con enfoque de derechos humanos, se desarrolló a través de dinámicas lúdicas y creativas. Una de las más significativas fue el mural vivo “Mi municipio a través de mis ojos”, donde niñas y niños expresaron cómo perciben su entorno, qué lugares consideran seguros o de riesgo y qué acciones consideran necesarias para mejorar sus comunidades.
Principales logros del programa
- Reconocimiento de los derechos de la niñez y la adolescencia, con reflexiones sobre su ejercicio cotidiano.
- Identificación de problemáticas comunitarias y propuestas de acción para atenderlas.
- Compromisos personales para contribuir a la construcción de paz en sus entornos.
- Fortalecimiento de valores como empatía, cooperación y confianza.
Con este balance, el Consejo Estatal de Seguridad Pública destacó que el programa dejó un impacto positivo durante el verano, consolidándose como un referente en la prevención social al sembrar valores de convivencia y fomentar la creación de comunidades más seguras.