La noche en el Estadio Jalisco fue un nuevo capítulo de frustración para el Atlas. Los Zorros cayeron 0-3 frente a Pachuca en la jornada del Apertura 2025, un resultado que encendió la molestia de la afición, la cual, entre abucheos y cánticos, pidió la renuncia del técnico Gonzalo Pineda.
Desde los primeros minutos, el equipo tapatío mostró fragilidad defensiva y poca coordinación en su planteamiento. Apenas al minuto 9, Gastón Togni aprovechó un error en la marca para abrir el marcador. Más tarde, al 24’, Daniel Aceves aumentó la ventaja con un tiro cruzado imposible de detener. Y al 42’, Sergio Barreto, sin marca dentro del área, sentenció el encuentro con un remate que dejó claro el mal momento rojinegro.
Con este marcador, Atlas llega a 11 goles recibidos en solo cuatro partidos de liga: dos contra Puebla, tres frente a Cruz Azul, tres ante Monterrey y tres más frente a Pachuca. A esa estadística se suman las anotaciones en contra en la reciente Leagues Cup, lo que evidencia un problema defensivo serio.
En lo que va del torneo, el equipo no ha logrado imponer el ritmo ni la intensidad que caracterizó a planteles anteriores. La sequía de triunfos se extiende a seis partidos oficiales, con apenas cuatro puntos sumados en el campeonato. La tabla de posiciones comienza a apretar y el ambiente dentro y fuera de la cancha se torna cada vez más tenso.
El ánimo en las tribunas se desplomó conforme avanzaba el partido. Al silbatazo final, los abucheos y reclamos hacia Pineda fueron el reflejo del desencanto generalizado. Para muchos seguidores, la falta de reacción y las constantes fallas en la zaga tienen al entrenador en la mira.
La próxima prueba para Atlas será el 17 de agosto, cuando visite a Querétaro en el Estadio La Corregidora, un escenario donde en el pasado ya ha vivido momentos amargos. La presión, sin embargo, viaja con ellos.