La agresión al ejemplar se considera delito contra la biodiversidad; autoridades llaman a respetar la vida silvestre en zonas protegidas
La Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (SEMADET) del Gobierno de Jalisco presentó una denuncia penal ante la Fiscalía General de la República (FGR) tras el hallazgo del cadáver mutilado de un cocodrilo en el Parque Estatal Estero El Salado, ubicado en Puerto Vallarta.
El ejemplar, de aproximadamente dos metros y medio de largo, fue localizado el viernes 4 de julio, con la cabeza y la cola cercenadas, luego de que un reporte ciudadano alertara sobre su presencia en el área. Las partes del cuerpo no fueron encontradas en el lugar, por lo que se presume que fueron sustraídas por los atacantes.
Según el responsable del parque, Helios Hernández Hurtado, se presume que las personas ingresaron de manera ilegal por la zona de la Galería El Triunfo, rompiendo la malla perimetral y poniendo en riesgo su propia seguridad al internarse en el manglar, hábitat natural de los cocodrilos.
El equipo jurídico de la SEMADET formalizó la denuncia por delitos contra la biodiversidad y daño a la vida silvestre, y anunció que también se presentará una queja ante la PROFEPA.
Hernández Hurtado lamentó la persistente animadversión hacia los cocodrilos. “En Puerto Vallarta ocurren al menos dos ataques mortales al año contra ejemplares adultos, y se estima que mueren aún más crías a manos de personas”, comentó.
A pesar de la percepción pública, la población de cocodrilos en la región no es tan grande. En la Bahía de Banderas (Jalisco-Nayarit) se calcula la existencia de unos 300 ejemplares, de los cuales solo 45 son adultos. En El Salado habitan 60 cocodrilos de diferentes tamaños.
El especialista advirtió que factores como la intervención humana, la caza ilegal y los depredadores naturales dificultan la reproducción y el crecimiento de la especie, por lo que su población se incrementa lentamente.
En respuesta a estos hechos, se prevé el reinicio de mesas de trabajo y talleres educativos sobre la convivencia humano-cocodrilo, en coordinación con la Universidad de Guadalajara, autoridades municipales de Puerto Vallarta y Nayarit, así como dependencias federales.
“Cada especie cumple una función ecológica. Los cocodrilos, por ejemplo, ayudan a mantener sanos los ecosistemas. No debemos pensar que su existencia no nos afecta”, subrayó Hernández.
El cocodrilo está protegido por diversas normativas nacionales, entre ellas:
- Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente
- Ley General de Vida Silvestre
- NOM-059-SEMARNAT-2010, que lo incluye entre las especies en riesgo