Noticias de última hora

Meade Fuma

POR NANCY LIZETT CANO VELOZ

Abel Quezada ofreció desde hace ya algunos años (desde 1957 para ser precisos), una descripción popular gráfica de los estratagemas que a la postre se convirtieron en usos y costumbres en la estructura política del Partido Revolucionario Institucional.

Meade, el candidato cuidado y pulido, del que algunos destacan su mejor o gran “virtud”: no pertenecer o militar en el PRI -en un momento en que este partido mantiene una importante animadversión por una parte de la población-, ahora es el elemento fuerte. Titular en varias secretarías de Estado en administraciones de otros colores, Meade mantiene un halo de profesionalismo y adaptación; se dice además que sostiene una comprensión de los hechos y necesidades nacionales e institucionales a profundidad. ¿Será que el tapado fuma elegantes? No. Porque tal vez ni fuma y porque en realidad, ya ni tapado está.

El tapado se mimetizó y adoptó las formas requeridas y quizás por ello su mejor y gran virtud es la capacidad de adaptación y flexibilidad. Y ya por eso, desde ahí se puede hacer una lectura muy distinta de su juego político.

El tapado no era tapado en realidad, el tapado jugó con la estrategia que su compadre Videgaray le preparó desde los escenarios externos y desde luego internos, desde principios de año; de nada le valió a Chong hacer gira desde el año pasado por las colonias más pobres al interior del estado de Jalisco, por ejemplo. Ahí ya se le alcanzaban a ver sus intenciones.

Las cosas son claras y está dicho, el partido con la hegemonía mejor sustentada por sus tradicionales cuadros ha jugado la mejor carta en su apuesta, hacer el 1-2 blindando desde el exterior esta pre-candidatura y así se deja ver un proceso interesante en esta filigrana de política.

Sin embargo, en este entramado de colectividad tan diversa y peculiar que conformamos los ciudadanos, existe un grupo de aquellos que andan leyendo signos por todos lados porque todo en el lenguaje político, se conforma de signos. Y ahí están.

A algunos les ha parecido que este “destape” fue desangelado porque no lo realizó el presidente de la república, sino el Canciller Videgaray; sin embargo, ello se traduce en una reconfiguración de las fuerzas al interior de la estructura nacional del partido. ¿En dónde quedó la autoridad moral del presidente de la república sobre el PRI? Es obvio que se ha trasladado esta autoridad a favor de la representación y desde luego a cambio de la protección ante la posible fiscalización en los Pinos.

Los hechos acusan una interesante negociación en la dirección y sobre todo ejercicio del poder. Signos por aquí, signos por allá.

¿Votar por Meade es votar por Videgaray? Es un hecho, es una realidad con el espaldarazo del Canciller, pero lo verdaderamente importante se esgrime sobre los retos que debe comenzar a enfrentar el destapado:

1.- recuperar el vapuleado prestigio de un partido que en manos de una administración federal dejó a su paso más pérdidas que ganancias.

2.- lograr el acercamiento e identificación con los sectores vulnerables de la sociedad (acá tendrá que aplicar sus habilidades empáticas para lograrlo en conjunto con la organización de las bases del partido) y

3.- el afianzamiento de las estructuras de poder al interior del PRI nacional.

Hay quien sentencia que votar por Meade no solo es votar por Videgaray, sino por Peña, Romero, Gamboa etc., pero la verdad de los procesos en el poder político es que no se pueden reducir a una sentencia simplista y acusatoria e incluso adivinatoria, porque hay quien acusa, que con Meade, se corre el riesgo de un fraude electoral.

En realidad a estas alturas del “partido”, lo que se requiere es seriedad en sus análisis y desde luego, en sus lecturas que hagan de los signos, símbolos y ¿por qué no?, hasta arquetipos políticos.

 

 

Le puede interesar:

La Herida Infecta de México

POR NANCY LIZETT CANO VELOZ De la serie, La Grilla Vista desde Abajo, les presento ...

Deja un comentario